sábado, 7 de junio de 2014

INDICE QUIMICO - D (VIII)

Dimetil disulfuro 72.16, 72.19
Dimetil hidrógeno fosfito
104.386t, 104.392t
Dimetil sulfato 104.409t,
104.414t
Dimetil sulfoxido 104.414t Dimetil sulfuro 72.19, 104.414t Dimetilacetal 104.48t, 104.55t Dimetilacetamida 104.76t,
104.77t, 104.78t
Dimetilamina 11.32, 104.83t,
104.87t, 104.89t, 104.92t
Dimetilaminoazobenceno
104.104t, 104.109t, 104.117t p-Dimetilaminoazobenceno
33.71
2-Dimetilaminoetanol 104.83t,
104.87t
3-Dimetilaminopropilamina
104.83t, 104.92t
4,4’-Dimetilangelicina 33.74
4,5’-Dimetilangelicina 33.74
2,6-Dimetilanilina (2,6-xilidina)
33.71
Dimetilanilina 104.104t,
104.110t, 104.113t, 104.117t
N, N-dimetilanilina 33.74
3,3’-Dimetilbencidina (o-tolidina)
33.71
7,12-Dimetilbenz(a)antraceno
33.41
2,2-Dimetil-1-butanol 104.36t,
104.43t
1,10-Dimetil-trans-9-decalol
44.24
Dimetildihidroxietilén urea
89.21
5,6-Dimetil-2-dimetilamino-4-piri- midinil metilcarbamato 62.12
2,2-Dimetil-1,3-dioxolan-4-me- tanol 104.48t, 104.51t,
104.53t, 104.55t
Dimetilditiocarbamato sódico
80.3
Dimetilenglicol 104.211t,
104.213t
Dimetiletanolamina 104.90t,
104.92t
Dimetiletilamina 82.17, 82.22
1,4-Dimetilfenantreno 33.74
2,4-Dimetilfenol 104.372t,
104.377t, 104.379t

viernes, 6 de junio de 2014

INDICE QUIMICO - D (VII)

N,N’-difenil-p-fenilendiamina
104.104t, 104.117t
1,3-Difenilguanidina 104.104t,
104.117t
2,4-Difenilhidrazina 44.22
4,4-Difenilmetano diisocianato
102.13
Difenilo 104.287t, 104.290t,
104.292t, 104.294t
Difenilos clorados 12.6
Difluoretano 104.193t
1,1-Difluoretano 104.197t,
104.199t
Difluorodibromometano
104.193t, 104.195t, 104.197t,
104.199t
Difluoruro de oxigeno 104.220t,
104.222t, 104.224t, 104.225t
Diglicidil resorcinol éter 33.71
Diheptilftalato 104.396t
Dihidrocloruro de manomustina
33.74
Dihidrocloruro de piperazina
104.229t, 104.236t
Dihidrosafrol 33.71
1,8-Dihidroxiantraquinona
33.71
Dihidroximetilfuratricina 33.72,
33.74
4,4’-Diisocianato de 3,3’-dimetoxi- bencidina 33.74
Diisocianato de hexametileno
89.16
Diisocianato de 4,4’-metilendife- nilo 33.74
Diisocianato de metilo 82.21
Diisocianato de 1,5-naftaleno
33.74
Diisocianato de polimetilenpolife- nilo 33.74
Diisocianato de tolueno 1.8,
10.13, 33.32, 33.42, 33.71,
81.10, 81.16, 91.6, 102.13
Diisodecilftalato 104.396t,
104.397t, 104.398t Diisooctilftalato 104.398t Diisopropanolamina 104.83t,
104.87t, 104.90t, 104.92t
Diisopropilamina 104.83t,
104.87t, 104.89t, 104.92t
Dilaurato dibutílico 82.46
Dimenhidrinato 50.16
Dimercapto-1-propanol 7.12
Dimetanosulfonato de butanediol
33.69
Dimetil acetamida 104.79t
Dimetil -p-aminoazobenceno
104.126t
1,2-Dimetilbenceno 44.10f
1,4-Dimetilbenceno 44.10f
2,2-Dimetilbutano 104.243t,
104.247t
2,3-Dimetilbutano 104.243t,
104.246t, 104.247t
2,2-dimetilpropano 104.243t,
104.247t

jueves, 5 de junio de 2014

INDICE QUIMICO - D (VI)

Dicromato potásico 12.4, 89.29,
96.12
Dicromato sódico 82.62
Dieldrín 33.74
Dieldrín 9.11, 9.21 - 9.22,
27.24, 62.10
Diepoxibutano 33.71
1,2,3,4-Diepoxibutano
104.156t, 104.160t
Diepóxido de 4-vinilciclohexeno
33.71
Dietanolamina 78.21, 78.23 -
78.24, 82.42, 104.83t, 104.86t,
104.89t, 104.92t
Dietil sulfato 104.409t, 104.414t
Dietil sulfuro 104.414t
Dietil tiofosforil cloruro
104.385t
Dietilamina 104.83t, 104.87t,
104.89t, 104.92t
2-Dietilaminoetanol 104.83t,
104.87t, 104.89t, 104.92t
m-Dietilaminofenol 104.104t,
104.117t
N,N-Dietilanilina 104.104t,
104.113t, 104.117t
Dietilbenceno 104.287t,
104.289t, 104.292t, 104.293t
2-6-Dietilbutil terciario 82.39
Dietilcetona 104.329t, 104.332t,
104.334t, 104.336t
Dietilditiocarbamato sódico
104.178t
Dietilditiocarbamato 33.74
Dietilen glicol dinitrato
104.342t, 104.344t
Dietilenglicol 104.211t,
104.212t, 104.213t
Dietilentriamina 104.83t,
104.87t, 104.89t, 104.92t
Dietilestilbestrol 2.10
Dietiléter 11.32
Dietilexilftalato 96.23
Dietilftalato 104.396t, 104.397t,
104.398t
Dietilhexil ftalato 4.10
Di-2-etilhexilftalato 53.16
1,2-Dietilhidracina 104.125t,
104.129t, 33.71
N,N,-Dietil-meta-toluamida
15.77, 74.5
Dietilsilbestrol 33.69
Dietiltiofosforil cloruro
104.388t, 104.390t, 104.392t
Difenacoum 27.24
Difenilamina 104.104t,
104.109t, 104.113t, 104.117t
2,4’-Difenildiamina 33.74

miércoles, 4 de junio de 2014

Efectos crónicos


Se han descrito efectos específicos derivados de la intoxicación aguda de cada una de las sustancias incluidas en la lista. Una revisión de estos efectos realizada a partir de los datos publicados permite distinguir ciertas características similares en la acción crónica de diferentes carbamatos. Algunos autores creen que el principal efecto tóxico de los ésteres del ácido carbámico es la afectación el sistema endocrino. Una de las peculiaridades de la intoxicación por los carbamatos es la posible reacción alérgica de los individuos expuestos. Los efectos tóxicos de los carbamatos pueden no ser inmediatos, lo que presenta un riesgo potencial debido a la falta de alarma. Los resultados de experimentos con animales indican efectos embriotóxicos, teratogénicos, mutagé- nicos y carcinogénicos de algunos productos.

martes, 3 de junio de 2014

Carbamatos y tiocarbamatos

La actividad biológica de los carbamatos se descubrió en 1923, cuando se describió por primera vez la estructura del alcaloide eserina (o fisostigmina) contenido en las semillas del haba del Calabar. En 1929 se sintetizaron análogos de fisostigmina, y pronto se pudo disponer de derivados del ácido ditiocarbámico tales como tiram y ziram. El estudio de los compuestos carbá- micos comenzó el mismo año, y ahora se conocen más de 1.000 derivados del ácido carbámico. De ellos, más de 50 se utilizan como plaguicidas, herbicidas, fungicidas y nematocidas. En 1947 se sintetizaron los primeros productos de esta clase dotados de propiedades insecticidas. Algunos tiocarbamatos han demostrado ser eficaces como aceleradores de la vulcanización, y se han utili- zado derivados del ácido ditiocarbámico en el tratamiento de tumores malignos, hipoxia, neuropatías, heridas por radiación y otras enfermedades. También se utilizan como plaguicidas aril ésteres del ácido alquilcarbámico y alquil ésteres del ácido arilcarbámico.
Algunos carbamatos pueden producir una sensibilización en individuos expuestos; asimismo se han observado distintos efectos fetotóxicos, embriotóxicos y mutagénicos en miembros de la familia.



lunes, 2 de junio de 2014

Plaguicidas organofosforados (II)

Los signos y síntomas de la intoxicación por organofosforados se pueden explicar sobre la base de la inhibición de la colineste- rasa. La intoxicación inicial o leve puede ser difícil de distinguir debido a que otros cuadros, como el agotamiento por calor, la intoxicación alimentaria, la encefalitis, el asma y las infecciones respiratorias, comparten algunas de las manifestaciones y confunden el diagnóstico. Los síntomas pueden presentarse varias horas después de la última exposición, aunque casi nunca más tarde de 12 horas. Normalmente aparecen en este orden: cefalea, cansancio, mareos, náuseas, sudoración, visión borrosa, opresión torácica, espasmos abdominales, diarrea y vómitos. En una intoxicación más avanzada se observan después difi- cultad respiratoria, temblores, convulsiones, colapso, coma, edema pulmonar e insuficiencia respiratoria. Cuanto más avan- zada esté la intoxicación, más evidentes serán los signos típicos de inhibición de la colinesterasa, a saber: miosis, respiración asmática rápida, debilidad acusada, sudoración excesiva, saliva- ción excesiva y edema pulmonar.
En una intoxicación muy grave por paratión, en la que la víctima haya permanecido inconsciente durante algún tiempo, puede producirse lesión cerebral por anoxia. Tras una intoxica- ción aguda se han registrado cansancio, síntomas oculares, anomalías en el electroencefalograma, molestias gastrointesti- nales, sueños excesivos e intolerancia a la exposición a paratión. No existen pruebas de que se produzcan lesiones permanentes.
La exposición crónica al paratión puede ser acumulativa, en el sentido de que exposiciones repetidas muy próximas pueden reducir la colinesterasa más rápidamente de lo que ésta puede regenerarse, hasta el punto de que una exposición muy pequeña precipite la intoxicación aguda. Si cesa la exposición, la recupe- ración clínica es a menudo rápida y completa en pocos días. Se debe realizar un análisis de la inhibición de la colinesterasa en hematíes y plasma cuando se sospeche una intoxicación con éster fosfato. En una intoxicación grave, la actividad de la coli- nesterasa de los hematíes está en la mayor parte de los casos reducida y próxima a cero. La colinesterasa plasmática también está muy reducida y es un indicador más sensible y rápido de exposición. No aporta ninguna ventaja la determinación química de paratión en sangre, debido a que el metabolismo del plaguicida es demasiado rápido. No obstante, el p-nitrofenol, un producto final del metabolismo del paratión, se puede determinar en orina. Se pueden realizar pruebas químicas para iden- tificar el plaguicida en ropa contaminada u otro material con el que se sospeche que ha entrado en contacto

domingo, 1 de junio de 2014

Plaguicidas organofosforados (I)

Los plaguicidas organofosforados son ésteres químicamente relacionados del ácido fosfórico o algunos de sus derivados. Comparten la propiedad farmacológica de inhibir la acción de la enzima colinesterasa.
El paratión es uno de los organofosforados más tóxicos y se trata aquí con detalle. Aparte de sus efectos farmacológicos, ningún insecto es inmune a su acción letal. Sus propiedades físicas y químicas lo hacen útil como insecticida y acaricida para la agricultura. La descripción de su toxicidad es aplicable a otros organofosforados, aunque sus efectos puedan ser menos rápidos y extensos.
La acción tóxica de todos los plaguicidas organofosforados se ejerce sobre el SNC a través de la inhibición de la enzima colinesterasa, con la consiguiente estimulación excesiva y continua de los músculos y glándulas activados por la acetilcolina, hasta llegar a un punto incompatible con la vida. El para- tión es un inhibidor indirecto porque puede convertirse en el medio ambiente o in vivo antes de inhibir efectivamente la colinesterasa.
En general, los organofosforados pueden entrar en el orga- nismo por cualquier vía. Si se ingiere una cantidad pequeña de paratión al comer o fumar, por ejemplo, existe el riesgo de una intoxicación grave e incluso mortal. Se puede inhalar asimismo al manipular, incluso brevemente, polvos o compuestos volátiles. Se absorbe además fácilmente a través de la piel y de los ojos. Su capacidad de penetrar en la piel en cantidades mortales sin producir la irritación hace que su manipulación sea especial- mente difícil.