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jueves, 20 de marzo de 2008

AMINAS ALIFATICAS

Las aminas alifáticas se forman cuando uno o más átomos de hidrógeno del amoníaco (NH3) son sustituidos por uno, dos o tres radicales alquil o alcanol. Las aminas alifáticas inferiores son gases como el amoníaco y perfectamente solubles en agua, pero los homólogos superiores son insolubles en agua. Todas las aminas alifáticas son básicas disoluciones y forman sales, siendo estas últimas sólidos no volátiles, inodoros y perfectamente solubles en agua.
En función del número de hidrógenos sustituidos, las aminas pueden ser primarias (NH2R), secundarias (NHR2) o terciarias (NR3).

martes, 4 de marzo de 2008

Tabla de Amidas, compuestos y formulas

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domingo, 17 de febrero de 2008

Medidas de salud y seguridad

Las propiedades tóxicas potenciales de cualquier amida deben considerarse cuidadosamente antes de iniciar su uso o exposición. Como quiera que las amidas (especialmente las de bajo peso molecular) tienden, en general, a absorberse por vía percutánea, se debe evitar el contacto con la piel. La inhalación de polvos o vapores de estos productos también debe evitarse. Sería deseable que las personas expuestas a amidas se sometieran a reconocimientos médicos periódicos, prestando especial atención al funcionamiento del hígado y el sistema nervioso. La calificación de cancerígeno posible o probable de algunas de estas sustancias químicas obliga a imponer unas condiciones de trabajo extremadamente prudentes.

martes, 5 de febrero de 2008

Carcinogénesis

La acetamida y la tioacetamida se preparan calentando acetato amónico y sulfuro de aluminio y se utilizan en el laboratorio como reactivos analíticos. Se ha demostrado que ambos compuestos producen hepatomas en ratas tras su administración prolongada junto con los alimentos. La tioacetamida es más potente en este sentido; también tiene efectos carcinogénicos en ratones y puede inducir tumores del conducto biliar en ratas. Si bien no se dispone de datos sobre el efecto de estas sustancias químicas en el hombre, los estudios realizados en animales de experimentación son tan numerosos que, en la actualidad, estas sustancias se consideran posibles carcinógenos humanos. La tioacetamida se trata también en el artículo “Compuestos orgánicos de azufre” de este mismo capítulo. La IARC ha clasificado a la dimetilformamida en el Grupo 2B como posible carcinógeno humano.
La IARC ha clasificado a la acrilamida como probable carcinógeno humano (Grupo 2A). Esa decisión se ha basado en los resultados de los bioensayos realizados en ratones con distintas vías de administración, que han demostrado el desarrollo de tumores en distintos órganos, así como en los datos de genotoxicidad y la capacidad de la acrilamida para formar aductos. La estructura química de la acrilamida también sugiere la posibilidad de que esta sustancia sea cancerígena para el ser humano.

martes, 22 de enero de 2008

Efectos hepatotóxicos de las Amidas

Las buenas propiedades disolventes de la dimetilformamida hacen que, cuando se produce contacto con la piel, ésta se deshi- drate y desengrase, provocando picor y descamación. Se han descrito algunos casos de irritación ocular tras la exposición profesional a los vapores. Los síntomas de los trabajadores expuestos fueron náuseas, vómitos y anorexia. También se ha descrito intolerancia al alcohol tras la exposición a dimetilformamida.
Los estudios de la acción de la dimetilformamida en animales de experimentación han demostrado la existencia de alteraciones hepáticas y renales en ratas, conejos y gatos. Estos efectos se observaron tanto si la administración se efectúo por vía intraperi- toneal como si fue por inhalación. Los perros expuestos a concen- traciones elevadas de vapores de esta sustancia desarrollaron policitemia, disminución del pulso y de la presión sistólica y evidencias histológicas de cambios degenerativos en el miocardio. En el hombre, la dimetilformamida se absorbe rápidamente a través de la piel y la exposición reiterada causa efectos acumulativos. Además, al igual que ocurre con la dimetilacetamida, puede favorecer la absorción percutánea de otras sustancias disueltas en ella.
Debe recordarse que la dimetilformamida penetra rápidamente a través de los guantes de caucho (tanto natural como neopreno), por lo que no se recomienda el uso prolongado de este tipo de guantes. El polietileno confiere una mayor protección, si bien cualquier tipo de guante que se utilice para manipular este disolvente deberá lavarse después de cada contacto y se sustituirá con frecuencia.
La acción de la dimetilacetamida se ha estudiado en animales de experimentación, habiéndose demostrado que, tras una exposición reiterada o continua, su principal efecto tóxico se ejerce en el hígado. El contacto con la piel puede determinar la absorción de cantidades peligrosas de este compuesto.

lunes, 14 de enero de 2008

Efectos neurológicos

La acrilamida se obtuvo por primera vez en Alemania en el año 1893. Sin embargo, no fue sino hasta principios del decenio de 1950 cuando se inició su producción a escala industrial. Este desarrollo dio comienzo en Estados Unidos. A mediados de los años cincuenta se observó que los trabajadores expuestos a acrilamida desarrollaban alteraciones neurológicas características, asociadas principalmente con dificultades posturales y motoras. Los síntomas descritos fueron: hormigueo en los dedos, sensibilidad al tacto, enfriamiento de las extremidades, sudoración excesiva de las manos y de los pies, una alteración característica del color de la piel de las extremidades hacia un tono rojo azulado y una tendencia a la descamación de la piel de los dedos y de las manos. Todos estos síntomas se acompañaban de debilidad en las manos y en los pies, que dificultaba la marcha, la subida de escaleras, etc. La recuperación, en general, se consigue con sólo cesar la exposición a la sustancia. El tiempo necesario para la recupera- ción varía entre unas pocas semanas y un año.
El examen neurológico de las personas que padecen intoxicación por acrilamida muestra una neuropatía periférica típica con disminución o abolición de los reflejos tendinosos, una prueba de Romberg positiva, pérdida del sentido postural, disminución o pérdida del sentido de vibración, ataxia y atrofia de los músculos de las extremidades.
Tras la identificación del conjunto de síntomas asociado con la exposición a la acrilamida, se llevaron a cabo estudios con animales de experimentación para intentar documentar estos cambios. Se demostró que una serie de especies animales, como la rata, el gato y el papión, desarrollaban neuropatía periférica con alteraciones de la marcha y del equilibrio y pérdida del sentido postural. El examen histopatológico reveló una degeneración de los axones y de las vainas de mielina. Los nervios con los axones más largos y más gruesos fueron los más afectados, a dife- rencia de los cuerpos de las células nerviosas.
Se han propuesto varias teorías para explicar por qué se producen estos cambios. Una de ellas apunta a una posible inter- ferencia con el metabolismo del cuerpo de la propia célula nerviosa; otra postula una interferencia con el sistema de trans- porte intracelular de la neurona. También podría ocurrir que se produjera un efecto tóxico local sobre todo el axón, que lo hiciera más vulnerable a la acción de la acrilamida que el cuerpo neuronal. Los estudios realizados para investigar los cambios que tienen lugar en los axones y las vainas de mielina describen el proceso como un fenómeno de autodesecación, un término utilizado para describir gráficamente la evolución de los cambios observados en los nervios periféricos.
Aunque los síntomas y signos descritos de la neuropatía periférica característica asociada a la exposición a acrilamida se conocen perfectamente gracias a los casos de exposición industrial y a los estudios realizados en animales de experimentación, parece ser que, en el hombre, ante una ingestión de acrilamida, como ha ocurrido por beber agua contaminada con esta sustancia, los síntomas y signos están todos ellos relacionados con el sistema nervioso central. En estos casos se produjo somno- lencia, alteraciones del equilibrio y trastornos mentales caracterizados por confusión, pérdida de memoria y alucinaciones. Hasta más tarde no se presentaron síntomas de afectación neurológica periférica.
Se ha demostrado en esperimentación con conejos que esta sustancia se absorbe por vía percutánea, pudiendo ser ésta la principal responsable de los casos descritos de exposición profesional a la acrilamida en forma de monómero. Se piensa que el riesgo de inhalación estaría relacionado, principalmente, con la exposición a aerosoles de esta sustancia.

lunes, 7 de enero de 2008

Riesgos de las Amidas

La gran variedad de estructuras químicas posibles de las amidas se refleja en la diversidad de sus efectos biológicos. Algunas son completamente inocuas, por ejemplo, las amidas de los ácidos grasos simples de cadena larga, como las amidas de los ácidos esteárico u oléico. Por otra parte, algunos miembros de esta familia han sido clasificados por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) en el Grupo 2A (probable carcinógeno humano) o en el Grupo 2B (posible carcinógeno humano). Con la acrilamida se han observado efectos neurológicos en el hombre y en animales de experimentación. La dimetilformamida y la dimetilacetamida producen lesiones hepáticas en los animales y los efectos teratogénicos de la formamida y la monometilformamida se han demostrado experimentalmente.
Si bien existe una gran cantidad de información acerca del metabolismo de algunas amidas, la naturaleza de sus efectos tóxicos aún no se ha explicado a nivel molecular o celular. Muchas amidas simples son, probablemente, hidrolizadas por la acción de amidasas inespecíficas en el hígado y el ácido produ- cido se excreta o se metaboliza a través de los mecanismos normales.
Algunas amidas aromáticas, como la N-fenilacetamida (acetani- lida), se hidroxilan en el anillo aromático y, seguidamente, se conjugan y se excretan. La capacidad de ciertas amidas de penetrar en el organismo a través de la piel intacta es especialmente importante para la adopción de medidas preventivas.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Usos de las Amidas

Las amidas no sustituidas de los ácidos carboxílicos alifáticos se utilizan ampliamente como productos intermedios, estabilizantes, agentes de desmolde para plásticos, películas, surfactantes y fundentes. Las amidas sustituidas, como la dimetilformamida y la dimetilacetamida tienen propiedades disolventes muy poderosas. La dimetilformamida se utiliza principalmente como disolvente en procesos de síntesis orgánica y en la preparación de fibras sintéticas. También constituye un medio selectivo para la extracción de compuestos aromáticos a partir del petróleo crudo y un disol- vente para colorantes. Tanto la dimetilformamida como la dimetilacetamida son componentes de disolventes de pinturas. La dimetilacetamida se emplea también como disolvente de plásticos, resinas y gomas y en numerosas reacciones orgánicas.
La acetamida se utiliza para la desnaturalización del alcohol y como disolvente de numerosos compuestos orgánicos, como plastificante y como aditivo para el papel. También se encuentra en lacas, explosivos y fundentes. La formamida es un ablandador de papel y pegamentos y se utiliza como disolvente en la industria de plásticos y farmacéutica.
Algunas amidas alifáticas no saturadas, como la acrilamida, son monómeros reactivos que se utilizan en la síntesis de polímeros. La acrilamida se utiliza también en la síntesis de colorantes, adhesivos, en el engomado del papel y el apresto de textiles, en tejidos plisados y en el tratamiento del agua y las aguas residuales. En la industria del metal se utiliza para el procesado de minerales y en ingeniería civil, para la construcción de cimientos de presas y túneles. Las poliacrilamidas se utilizan ampliamente como agentes floculantes en el tratamiento del agua y las aguas residuales y como agentes reforzadores en los procesos de fabricación de papel en la industria papelera. Los compuestos de amidas aromáticas son importantes productos intermedios en la industria de los colorantes y en medicina. Algunos también son repelentes de insectos.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

AMIDAS

Las amidas son un tipo de compuestos orgánicos que pueden considerarse derivados de ácidos o aminas. Por ejemplo, la amida alifática simple acetamida (CH3-CO-NH2) está relacionada con el ácido acético en el sentido de que el grupo BOH del ácido acético se sustituye por un grupo -NH2. Recíprocamente, se puede considerar que la acetamida es un derivado del amoniaco por sustitución de un hidrógeno por un grupo acilo. Las amidas se derivan no sólo de los ácidos carboxílicos alifáticos o aromáticos, sino también de otros tipos de ácidos, como los que contienen azufre o fósforo.
El término amidas sustituidas se refiere a las amidas que tienen uno o ambos hidrógenos del nitrógeno reemplazados por otros grupos; por ejemplo, la N,N-dimetilacetamida. Este compuesto puede considerarse también como una amina, la acetildimetilamina.
Las amidas son, generalmente, de naturaleza neutra con respecto a su capacidad de reacción en comparación con los ácidos o aminas de los que se derivan y algunas de ellas son ligeramente resistentes a la hidrólisis. Las amidas simples de los ácidos carboxílicos alifáticos (con excepción de la formamida) se encuentran en estado sólido a temperatura ambiente, mientras que las amidas sustituidas de los ácidos carboxílicos alifáticos pueden ser líquidas, con puntos de ebullición relativamente altos. Las amidas de los ácidos carboxílicos aromáticos o sulfónicos son, generalmente, sólidas. Existe una gran variedad de métodos para la síntesis de las amidas.