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lunes, 22 de agosto de 2016

Tratamiento COMPUESTOS ORGANICOS DE AZUFRE

Tratamiento. En situaciones de emergencia, los trabajadores afectados deben alejarse de la zona de exposición y en caso de haberse producido contaminación de los ojos o la piel, ser lavados con agua abundante, retirando rápidamente la ropa contaminada. En caso de inhalación de altas concentraciones, es aconsejable la hospitalización y observación durante al menos 72 horas, debido al riesgo de aparición tardía de edema pulmonar

grave. Las medidas terapéuticas son similares a las recomendadas para las sustancias que irritan las vías respiratorias.
Las medidas de protección son las mismas que para el dióxido de azufre. Consisten en utilizar prendas impermeables, mandiles, guantes, gafas y botas cuando se trabaje con tioles líquidos que puedan salpicar o derramarse.
Todas las operaciones industriales relacionadas con el uso de dimetilsulfato deben realizarse en sistemas herméticamente cerrados y siguiendo los procedimientos recomendados para la manipulación de carcerígenos humanos. Se adoptarán las medidas necesarias para la correcta eliminación de cualquier derrame y estará absolutamente prohibido cualquier intento de limpiar los derrames masivos, como los que se producen en caso de rotura de un envase, hasta que toda la zona haya sido regada con agua abundante. Muchos accidentes producidos por el dimetilsulfato han sido el resultado de intentos precipitados y sin protección de recoger la sustancia derramada.104.8

lunes, 15 de agosto de 2016

HIDROCARBUROS ALIFATICOS Y HALOGENADOS: Incendio y explosión.

Solamente no son inflamables ni explosivos los miembros más altos de las series de hidrocarburos alifáticos halogenados. Algunos de ellos son incombustibles y se utilizan como agentes extintores de incendios. Por el contrario, los miem- bros más bajos de las series son inflamables y, en algunos casos, altamente inflamables (por ejemplo, el 2-cloropropano) y forman mezclas explosivas con el aire. Además, algunos miembros insaturados (p. ej., el dicloroetileno) pueden formar peróxidos altamente explosivos incluso a temperaturas muy bajas. La descomposición térmica de los hidrocarburos halogenados puede formar compuestos tóxicos peligrosos.
Las medidas preventivas de carácter técnico e higiénico deben complementarse con exploraciones médicas periódicas y pruebas de laboratorio dirigidas a detectar lesiones en los órganos afectados, sobre todo en el hígado y los riñones.

domingo, 14 de agosto de 2016

HIDROCARBUROS ALIFATICOS Y HALOGENADOS: Medidas de salud y seguridad

Ante todo, y siempre que sea posible, debe evitarse el uso de los compuestos más peligrosos de este grupo, sustituyéndolos por sustancias menos nocivas. Por ejemplo, siempre que sea posible debe sustituirse el bromometano por sustancias de menor riesgo en refrigeradores y extintores de incendios. Además de las precauciones de salud y seguridad aplicables a los productos químicos volátiles de toxicidad similar, se recomiendan también las siguientes:

sábado, 5 de julio de 2014

Medidas de salud y seguridad FENOLES Y COMPUESTOS FENOLICOS

Peligro de incendio. El fósforo puede arder espontáneamente en contacto con el aire, produciendo incendios y explosiones. El contacto con la piel genera chispas y pequeños fragmentos de fósforo blanco que arden después de secarse, produce quema- duras graves.
Debido a su inflamabilidad en contacto con el aire, el fósforo blanco debe mantenerse siempre cubierto de agua. Además, las partículas sueltas deben mojarse con agua, para evitar que se sequen y empiecen a arder. Los incendios producidos por el fósforo pueden controlarse con agua (nebulizada o rociada), cubriéndolos con arena o tierra, o con extintores de dióxido de carbono. Este producto debe almacenarse en una zona fresca, ventilada, aislada y alejada de oxidantes fuertes, peligros agudos de incendio y de los rayos solares directos.
En caso de contacto de la piel con fragmentos de fósforo ardiendo, éstos deben mojarse con una disolución de sulfato de cobre al 1-5 % acuoso para apagar la llama y formar un compuesto no inflamable. Una vez aplicado este tratamiento, los fragmentos de fósforo pueden eliminarse con cantidades mayores de agua. La aplicación de una disolución jabonosa blanda con una concentración similar de sulfato de cobre puede resultar más eficaz que una simple disolución acuosa.

sábado, 28 de junio de 2014

Medidas de salud y seguridad

Deben adoptarse las medidas recomendadas para las sustancias inflamables. Los métodoss de trabajo y las técnicas de higiene industrial pueden reducir la volatilización de las cetonas en la atmósfera del lugar de trabajo de manera que no se sobrepasen los límites de exposición.
Además, en la medida de lo posible, se sustituirán las cetonas con propiedades neurotóxicas (como la metiletilcetona y la metil-n-butilcetona) por productos menos tóxicos. Se recomienda realizar un reconocimiento médico previo al empleo, así como exámenes periódicos a partir de entonces, con especial atención al SNC y al sistema nervioso periférico, el sistema respiratorio, los ojos, los riñones y la función hepatica. La exploración electrodiagnóstica mediante electromiografía y determinación de la velocidad de conducción nerviosa está especialmente indicada en los trabajadores expuestos a metil-n-butilcetona.
Deben adoptarse las medidas recomendadas para las sustancias inflamables. Los métodoss de trabajo y las técnicas de higiene industrial pueden reducir la volatilización de las cetonas en la atmósfera del lugar de trabajo de manera que no se sobrepasen los límites de exposición.
Además, en la medida de lo posible, se sustituirán las cetonas con propiedades neurotóxicas (como la metiletilcetona y la metil-n-butilcetona) por productos menos tóxicos. Se recomienda realizar un reconocimiento médico previo al empleo, así como exámenes periódicos a partir de entonces, con especial atención al SNC y al sistema nervioso periférico, el sistema respiratorio, los ojos, los riñones y la función hepatica. La exploración electrodiagnóstica mediante electromiografía y determinación de la velocidad de conducción nerviosa está especialmente indicada en los trabajadores expuestos a metil-n-butilcetona.

jueves, 27 de septiembre de 2007

Medidas de seguridad DE LOS ALDEHIDOS Y CETALES

Muchos aldehídos son líquidos volátiles e inflamables, que a temperaturas ambiente desprenden vapores que pueden alcanzar concentraciones explosivas. Las precauciones para evitar incen- dios y explosiones, según se describen en otro apartado de este capítulo, deben ser especialmente estrictas en el caso de los miembros inferiores de la familia de los aldehídos, y las medidas de seguridad frente a sus propiedades irritantes debe ser también más extensas en el caso de los miembros inferiores y los que presentan cadenas insaturadas o sustituidas.
El contacto con los aldehídos puede reducirse al mínimo con un diseño adecuado de la planta y un procedimiento correcto de manipulación. En la medida de lo posible deben evitarse los derrames; en caso de que éstos se produzcan, debe disponerse de agua y dispositivos de drenaje. Para la manipulación de productos químicos clasificados como cancerígenos conocidos o sospechosos, deben adoptarse las precauciones habituales para cancerígenos, descritas en otro lugar de este capítulo. Muchos de estos productos químicos son irritantes oculares potentes y los trabajadores deben utilizar obligatoriamente una protección ocular y facial aprobada frente a productos químicos. Las personas encargadas de las labores de mantenimiento deben llevar también protectores faciales de plástico. Cuando las condiciones así lo exijan, debe proporcionarse al personal prendas protectoras adecuadas, como mandiles, guantes y calzado imper- meable. En la planta debe haber duchas de emergencia y aspersores para el lavado de los ojos. Los trabajadores deben recibir instrucción sobre el uso y el mantenimiento de todos los equipos protectores.

jueves, 12 de julio de 2007

Acido sulfúrico (II)


Las lesiones que se encuentra con más frecuencia en los trabajadores empleados en los procesos de producción de ácido sulfúrico son las quemaduras químicas. Las soluciones concentradas causan quemaduras profundas en las mucosas y la piel. Inicialmente la zona que ha contactado con el ácido está blanquecina, tornándose más tarde de color marrón para, finalmente, aparecer una úlcera perfectamente definida sobre una zona ligeramente enrojecida. Estas lesiones tardan mucho tiempo en curar y, con frecuencia, dejan extensas cicatrices que producen impotencia funcional. Si la quemadura es muy extensa, el pronóstico puede ser fatal. El contacto repetido de la piel con soluciones poco concentradas de este ácido produce desecación de la piel, ulceraciones en las manos y panadizo o inflamación crónica purulenta alrededor de las uñas. Las salpicaduras de ácido sulfúrico en los ojos son particularmente graves, pudiendo causar ulceración profunda de la córnea, queratoconjuntivitis y lesiones palpebrales con graves secuelas.
La acción general tóxica del ácido sulfúrico determina una depleción alcalina del organismo, es decir, una acidosis que afecta al sistema nervioso central y produce agitación, marcha vacilante y debilidad generalizada.
Medidas de salud y seguridad. Las medidas más eficaces son el completo cerramiento de los procesos y la mecanización de los procedimientos de manipulación para evitar el contacto de los trabajadores con el ácido sulfúrico. Se prestará una atención especial a los procesos de almacenamiento, manipulación y apli- cación, a la ventilación e iluminación de los puestos de trabajo, al mantenimiento y a la limpieza, y al uso de equipos de protección personal. Además de las precauciones generales antes indicadas, el ácido sulfúrico no debe almacenarse en la proximidad de cromatos, cloratos o sustancias similares, por el peligro de incendio o explosión.

jueves, 28 de junio de 2007

Acido nítrico




El ácido nítrico es altamente corrosivo y ataca a una gran cantidad de metales. Las reacciones entre el ácido nítrico y diversas sustancias orgánicas son a menudo muy exotérmicas y explosivas, y las reacciones con metales pueden producir gases tóxicos. El ácido nítrico produce quemaduras en la piel y sus vapores son muy irritantes para la piel y las mucosas. La inhalación de cantidades significativas de estos vapores puede producir intoxicación aguda.
Incendios y explosiones. El ácido nítrico ataca a la mayor parte de las sustancias y a todos los metales, excepto a los metales nobles (oro, platino, iridio, torio, tantalio) y ciertas aleaciones. La magnitud de la reacción varía según el metal de que se trate y la concentración del ácido. Durante la reacción se producen gases como óxidos de nitrógeno, nitrógeno y amoníaco, pudiendo producir, todos ellos, efectos tóxicos o asfixiantes. Cuando el ácido nítrico entra en contacto con sodio o potasio, se produce una reacción violenta y peligrosa, liberándose nitrógeno. No obstante, en el caso de ciertos metales se forma una película de óxido protectora que previene ataques posteriores. El ácido nítrico puede reaccionar explosivamente con sulfuro de hidrógeno. Los nitratos obtenidos como resultado de la acción de este ácido sobre diferentes bases son poderosos agentes oxidantes. Incluso cuando se trata de soluciones diluidas, el ácido nítrico es una sustancia fuertemente oxidante. Las soluciones con una concentración superior al 45 % pueden provocar la ignición espontánea de materiales orgánicos como trementina, madera, paja, etc.
Riesgos para la salud. Las soluciones de ácido nítrico son muy corrosivas y producen lesiones en la piel, los ojos y las mucosas, cuya gravedad depende de la duración del contacto y de la concentración del ácido. Estas lesiones pueden ir desde una simple irritación hasta quemaduras y necrosis localizada después de un contacto prolongado. Los vapores de ácido nítrico son también corrosivos para la piel, las mucosas y el esmalte dental.
Los vapores de ácido nítrico contienen siempre, en diferentes proporciones, otros compuestos nitrogenados gaseosos (p. ej. óxidos de nitrógeno), dependiendo de la concentración del ácido y el tipo de operación de que se trate. Su inhalación puede causar intoxicación aguda y sobreaguda. La intoxicación sobrea- guda es poco frecuente y produce la muerte rápidamente. La intoxicación aguda es más frecuente y generalmente consta de tres fases: la primera consiste en una irritación del tracto respiratorio superior (irritación de la garganta, tos, sensación de ahogo)
y de los ojos, con lagrimeo. La segunda fase es desconcertante, puesto que hay ausencia de sintomatología durante varias horas. En la tercera fase reaparecen los trastornos respiratorios, pudiendo desarrollarse rápidamente un edema pulmonar, muchas veces mortal.
La ingestión accidental de ácido nítrico produce lesiones graves en la boca, la faringe, el esófago y el estómago, cuyas secuelas pueden ser graves.
Medidas de salud y seguridad. Según la cantidad y la concentración, el ácido nítrico debe almacenarse en envases de acero inoxidable, aluminio o vidrio. Las bombonas de vidrio o winchesters dispondrán de una protección metálica para que puedan resistir los golpes. Sin embargo, cuando se trate de ácido nítrico que contenga algún compuesto fluorado, no se podrá almacenar en envases de vidrio. Los materiales orgánicos como madera, paja, serrín, etc, deben mantenerse alejados del lugar donde se realicen operaciones con ácido nítrico. En los casos en que se tenga que diluir ácido nítrico en agua, se verterá el ácido sobre el agua, evitando así el calentamiento.

lunes, 25 de junio de 2007

Acido clorhídrico


El cloruro de hidrógeno anhidro no es corrosivo, si bien la solución acuosa ataca a casi todos los metales (salvo mercurio, plata, oro, platino, tantalio y ciertas aleaciones) con liberación de hidrógeno. El ácido clorhídrico reacciona con sulfuros para formar cloruros y sulfuro de hidrógeno. Es un compuesto muy estable, pero cuando se somete a a altas temperaturas se descompone, dando hidrógeno y cloro.
Riesgos. Los riesgos especiales del ácido clorhídrico son su acción corrosiva en la piel y las mucosas, la liberación de hidrógeno cuando entra en contacto con ciertos metales e hidruros metálicos, y su toxicidad. El ácido clorhídrico produce quemaduras en la piel y las mucosas cuya gravedad depende de la concentración de la solución. Estas quemaduras pueden ulcerarse quedando, más tarde, cicatrices queloides y retráctiles. El contacto de este ácido con los ojos puede provocar reducción o pérdida total de la visión. Las quemaduras faciales pueden dejar graves cicatrices graves que desfiguren el rostro. El contacto frecuente con soluciones acuosas puede determinar la aparición de una dermatitis.
Los vapores del ácido clorhídrico producen un efecto irritante en el tracto respiratorio, causando laringitis, edema de glotis, bronquitis, edema pulmonar y muerte. También son frecuentes las enfermedades digestivas, caracterizándose por necrosis dental molecular, que consiste en un proceso por el cual los dientes pierden su brillo, se tornan amarillos, blandos y afilados y, finalmente, se rompen.
Medidas de salud y seguridad. Además de las medidas generales descritas antes, este ácido nunca debe almacenarse en la proximidad de sustancias oxidantes o inflamables, como ácido nítrico o cloratos, ni cerca de metales e hidruros metálicos que puedan ser atacados por él, con liberación de hidrógeno, cuyo límite de explosividad es de 4-75 por 100 de volumen de aire. Toda la instalación eléctrica será a prueba de llamas y estará protegida contra la acción corrosiva de los vapores.

domingo, 27 de mayo de 2007

Medidas de salud y seguridad con los Acidos inorganicos

Siempre que sea posible, los ácidos muy corrosivos deben sustituirse por ácidos que presenten menos riesgos, siendo, además, esencial utilizarlos a la menor concentración necesaria. Cuando se utilicen ácidos inorgánicos, se deberán extremar las medidas de seguridad en cuanto a almacenamiento, manipulación, eliminación de residuos, ventilación, protección personal y primeros auxilios.