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viernes, 16 de noviembre de 2007

Riesgos para la salud: El glicidaldehído

El glicidaldehído es un producto químico muy reactivo clasificado por la IARC como un posible cancerígeno humano y un cancerígeno animal demostrado del grupo 2B. Por consiguiente, con este producto deben adoptarse las precauciones recomendadas para la manipulación de sustancias cancerígenas.
La ingestión de metaldehído provoca náuseas, vómitos intensos, dolor abdominal, rigidez muscular, convulsiones, coma y muerte por insuficiencia respiratoria. Normalmente la ingestión de paral- dehído produce somnolencia sin depresión de la respiración, aunque ocasionalmente la víctima fallece por insuficiencia respi- ratoria y circulatoria después de la exposición a dosis altas. El metilal puede causar alteraciones hepáticas y renales y actúa como irritante pulmonar en caso de exposición aguda.

martes, 13 de noviembre de 2007

Riesgos para la salud: El glutaraldehído

El glutaraldehído es un alergeno relativamente débil que puede causar dermatitis alérgica de contacto; la combinación de sus propiedades irritantes y alergénicas apunta también la posibilidad de alergias del sistema respiratorio. Es un irritante relativamente potente de la piel y los ojos.

sábado, 3 de noviembre de 2007

Riesgos para la salud: Formaldehído

Formaldehído y su derivado polimérico paraformaldehído. El formaldehído se polimeriza rápidamente, tanto a estado sólido como líquido, para formar una mezcla de productos químicos denominada paraformaldehído. Este proceso de polimerización se retrasa en presencia de agua, razón por la cual los preparados comerciales de formaldehído (conocidos como formalina o formol) son soluciones acuosas que contienen entre un 37 y un 50 % de formaldehído en peso; a estas soluciones acuosas se añade también entre un 10 % y un 15 % de alcohol metílico como inhibidor de la polimerización. El formaldehído es tóxico por ingestión e inhalación y puede causar lesiones en la piel. Se metaboliza a ácido fórmico. La toxicidad del formaldehído polimerizado es potencialmente similar a la del monómero, ya que el calentamiento produce la despolimerización.
La exposición a formaldehído se ha relacionado con efectos agudos y crónicos. El formaldehído es un cancerígeno animal clasificado como probable cancerígeno humano 1B por la IARC. En consecuencia, cuando se trabaja con formaldehído deben adoptarse las precauciones generales recomendadas para los cancerígenos.
La exposición a bajas concentraciones atmosféricas de formaldehído produce irritación, especialmente de los ojos y el tracto respiratorio. La solubilidad del formaldehído en agua limita el efecto irritante a la parte superior del tracto respiratorio. Una concentración de entre 2 y 3 ppm produce un ligero hormigueo en los ojos, la nariz y la faringe; cuando la concentración sube a entre 4 y 5 ppm, las molestias aumentan rápidamente; a 10 ppm se tolera con dificultad, aún en exposiciones breves; entre 10 y 20 ppm se produce dificultad respiratoria grave, quemazón de los ojos, la nariz y la tráquea, lagrimeo intenso y tos intensa. La exposición a concentraciones de entre 50 y 100 ppm produce sensación de opresión torácica, dolor de cabeza, palpitaciones y en casos extremos, muerte por edema o espasmo de glotis. También puede producir quemaduras en los ojos.
El formaldehído reacciona rápidamente con las proteínas tisulares y desencadena reacciones alérgicas, entre ellas dermatitis de contacto, que también se produce por contacto con ropa tratada con esta sustancia. Pueden presentarse síntomas asmáticos por sensibilidad alérgica al formaldehído, incluso a concentraciones muy bajas. Cuando la exposición es excesiva y reiterada, puede causar lesiones renales. Se han descrito casos de dermatitis inflamatoria y alérgica, como distrofia de las uñas por contacto directo con soluciones, sólidos o resinas que contenían formaldehído libre. El contacto breve con grandes cantidades de formal- dehído causa inflamación. Una vez sensibilizada la persona, ésta puede exhibir una reacción alérgica tras el contacto incluso con cantidades muy pequeñas.
El formaldehído reacciona con cloruro de hidrógeno y parece ser que, cuando dicha reacción tiene lugar en presencia de aire húmedo, genera una cantidad no despreciable de bis(clorometil)éter, BCME, un peligroso cancerígeno. En posteriores investigaciones se ha demostrado que, a temperatura y humedad ambiente e incluso a concentraciones muy altas, el formaldehído y el cloruro de hidrógeno no forman bis-(clorometil) éter al límite de detección de 0,1 ppb. No obstante, el National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH) de Estados Unidos ha recomendado que el formaldehído se considere como un posible cancerígeno profesional, debido a que exhibe actividad mutagénica en varios sistemas de ensayo y provoca cáncer nasal en ratas y ratones, particularmente en presencia de vapores de ácido clorhídrico.

domingo, 28 de octubre de 2007

Riesgos para la salud: El crotonaldehído

El crotonaldehído es una sustancia muy irritante que produce también quemaduras en la córnea y exhibe una toxicidad similar a la acroleína. Se han descrito casos de sensibilización en trabaja- dores, y algunos ensayos de mutagenicidad han dado resultados positivos.
Además del peligro de incendio que conlleva el p-dioxano, éste ha sido clasificado por la IARC como cancerígeno del grupo 2 B, esto es, como cancerígeno animal demostrado y posible cancerí- geno humano. Los estudios de inhalación en animales indican que el vapor de p-dioxano produce narcosis, lesiones pulmonares, hepáticas y renales, irritación de las mucosas, congestión y edema pulmonar, cambios de comportamiento y recuentos hemáticos elevados. La administración de dosis elevadas de p-dioxano con el agua de beber se han relacionado con el desarrollo de tumores en ratas y cobayas. Experimentos con animales han demostrado también que el dioxano se absorbe rápidamente a través de la piel produciendo signos de descoordinación, narcosis, eritema y lesiones hepáticas y renales.
Estudios experimentales en seres humanos han demostrado irritación de ojos, nariz y garganta con concentraciones de entre 200 y 300 ppm. Se ha sugerido un umbral de olor de 3 ppm, aunque en otro estudio se obtuvo un umbral de olor de 170 ppm. Estudios con animales y seres humanos han demostrado que el dioxano se metaboliza a ácido b-hidroxietoxi- acético. Según una investigación realizada en 1934 sobre la muerte de cinco trabajadores en un fábrica de seda artificial, los síntomas de la intoxicación por dioxano consisten en náuseas y vómitos, seguidos de una disminución de la orina y finalmente anuria. En la necropsia se observó hepatomegalia, hemorragia e inflamación en los riñones y edema pulmonar y cerebral.
Debe decirse que, a diferencia de muchos otros aldehídos, las propiedades irritantes que advierten de la presencia de p-dioxano no se consideran buenas.

lunes, 22 de octubre de 2007

Riesgos para la salud: cloroacetaldehído

El cloroacetaldehído tiene propiedades muy irritantes, no sólo para las mucosas (es peligroso para los ojos incluso en fase de vapor y puede provocar daños irreversibles), sino también para la piel. Produce lesiones semejantes a quemaduras por contacto con una solución al 40 %, y una irritación apreciable por contacto prolongado o repetido con una solución al 0,1 %. La prevención debe basarse en evitar el contacto y controlar la concentración atmosférica.
En el ser humano, el hidrato de cloral se excreta inicialmente como tricloroetanol y después, con el tiempo, como ácido tricloroacético, que puede alcanzar hasta la mitad de la dosis en exposiciones reiteradas. En exposiciones agudas graves, el hidrato de cloral actúa como narcótico y altera el centro respiratorio.

lunes, 15 de octubre de 2007

Riesgos para la salud: La acroleína

La acroleína es un contaminante atmosférico común liberado por los humos de escape de los motores de combustión interna, que contienen distintos tipos de aldehídos. La concentración de acroleína aumenta cuando se utilizan gasoil o fueloil. Asimismo, la acroleína se encuentra en cantidades considerables en el humo del tabaco, no solo en la fase particulada del humo, sino también, y en mayor cantidad, en la fase gaseosa. Junto con otros aldehídos (acetaldehído, propionaldehído, formaldehído, etc), alcanza una concentración tal (entre 50 y 150 ppm) que parece ser uno de los aldehídos más peligrosos del humo del tabaco. Por tanto, la acroleína representa un posible riesgo profesional y medioambiental.
La acroleína es tóxica y muy irritante, y su elevada presión de vapor puede dar lugar a la rápida acumulación de concentraciones atmosféricas peligrosas. Sus vapores provocan lesiones en el tracto respiratorio y, junto con la forma líquida, lesiones oculares. El contacto con la piel produce quemaduras graves. La acroleína se detecta fácilmente gracias a sus excelentes
propiedades de advertencia, puesto que provoca irritación grave a concentraciones que no representan un riesgo agudo (su potente efecto lacrimógeno a concentraciones muy bajas en la atmósfera (1 mg/m3) obliga a las personas a salir del lugar contaminado en busca de equipos protectores). En consecuencia, es más probable que la exposición sea el resultado de fugas o derrames de tuberías o recipientes. Sin embargo, es posible que algunos efectos crónicos graves, como el cáncer, no se eviten del todo.
La inhalación constituye el riesgo más grave. Causa irritación de nariz y garganta, opresión torácica, dificultad respiratoria, náuseas y vómitos. El efecto broncopulmonar es muy grave; aunque la víctima se recupere de una exposición aguda, sufrirá secuelas radiológicas y funcionales permanentes. Experimentos con animales indican que la acroleína tiene acción vesicante, destruyendo la mucosa del tracto respiratorio de forma que la función respiratoria queda totalmente inhibida en el plazo de 2 a 8 días. El contacto repetido con la piel puede causar dermatitis, y se ha observado sensibilización de la piel.
El descubrimiento de las propiedades mutagénicas de la acroleína no es reciente. Rapaport lo observó ya en 1948 en Drosophila. Se han realizado investigaciones para determinar si el cáncer de pulmón, cuya conexión con el hábito de fumar es indiscutible, podría estar relacionado con la presencia de acroleína en el humo, y si ciertas formas de cáncer del aparato digestivo que se han relacionado con la absorción de aceites para cocinar quemados se deben a la acroleína contenida en dichos aceites. Recientes estudios han demostrado que la acroleína es mutagénica para ciertas células (Drosophila, Salmonella, algas como Dunaliella bioculata) pero no para otras (levaduras tales como Saccharomices cerevisiae). En los casos en que la acroleína es mutagénica para una célula, se observan cambios estructurales en el núcleo similares a los causados por los rayos X en las algas. También produce distintos efectos en la síntesis de ADN por interferencia con ciertas enzimas.
La acroleína inhibe eficazmente la actividad de los cilios de las células bronquiales, cuya misión es mantener limpio el árbol bronquial. Este hecho, sumado a la acción favorecedora de la inflamación, hace muy probable que la acroleína pueda causar lesiones bronquiales crónicas.

lunes, 8 de octubre de 2007

Riesgos para la salud: El acetaldehído

El acetaldehído es un irritante de las mucosas y ejerce también una acción narcótica general en el sistema nervioso central. A bajas concentraciones causa irritación de ojos, nariz y vías respiratorias superiores, así como catarro bronquial. El contacto prolongado con esta sustancia puede dañar el epitelio de la córnea. A altas concentraciones produce cefalea, estupor, bronquitis y edema pulmonar. Su ingestión causa náuseas, vómitos, diarrea, narcosis e insuficiencia respiratoria, pudiendo producirse la muerte como consecuencia de lesiones renales y degeneración grasa del hígado y del músculo cardíaco. El acetaldehído se produce en la sangre como metabolito del alcohol etílico, y causa enrojecimiento facial, palpitaciones y otros síntomas desagrada- bles. El fármaco Disulfiram (Antabuse) potencia este efecto, como también ocurre con la exposición a cianamida y dimetilformamida. Además de sus efectos agudos, el acetaldehído es un cance- rígeno del grupo 2B; es decir, ha sido clasificado como posible cancerígeno para el ser humano y cancerígeno para animales por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC). El acetaldehído ha provocado aberraciones cromosómicas e intercambio de cromátidas hermanas en varios sistemas de ensayo.
La exposición repetida a los vapores de acetaldehído causa dermatitis y conjuntivitis. En caso de exposición crónica, los síntomas se asemejan a los del alcoholismo crónico, con pérdida de peso, anemia, delirio, alucinaciones visuales y auditivas, deterioro intelectual y trastornos psíquicos.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Riesgos para la salud DE LOS ALDEHIDOS Y CETALES

La mayor parte de los aldehídos y cetales pueden causar irritación de la piel, los ojos y el sistema respiratorio, siendo este efecto más pronunciado en los miembros inferiores de una serie, en los miembros con la cadena alifática insaturada y en los miem- bros con sustitución halógena. Los aldehídos pueden tener un efecto anestésico, pero las propiedades irritantes de algunos de ellos posiblemente obligen al trabajador a limitar la exposición antes de que ésta sea suficiente como para que se manifiesten los efectos anestésicos. El efecto irritante en las mucosas puede estar relacionado con el efecto cilioestático que inhibe el movimiento de los cilios que tapizan el tracto respiratorio con funciones esencialmente de limpieza. El grado de toxicidad varía mucho en esta familia. Algunos aldehídos aromáticos y ciertos aldehídos alifáticos se metabolizan rápidamente y no producen efectos adversos, pudiendo utilizarse sin riesgos como aromas alimentarios. No obstante, otros miembros de la familia son cancerígenos conocidos o sospechosos y exigen la adopción de medidas de precaución siempre que exista posibilidad de contacto con ellos. Algunos son mutágenos químicos y otros, alergenos. También tienen la capacidad de producir un efecto hipnótico. En el texto siguiente y en las tablas adjuntas se facilitan más datos sobre miembros específicos de la familia.

jueves, 27 de septiembre de 2007

Medidas de seguridad DE LOS ALDEHIDOS Y CETALES

Muchos aldehídos son líquidos volátiles e inflamables, que a temperaturas ambiente desprenden vapores que pueden alcanzar concentraciones explosivas. Las precauciones para evitar incen- dios y explosiones, según se describen en otro apartado de este capítulo, deben ser especialmente estrictas en el caso de los miembros inferiores de la familia de los aldehídos, y las medidas de seguridad frente a sus propiedades irritantes debe ser también más extensas en el caso de los miembros inferiores y los que presentan cadenas insaturadas o sustituidas.
El contacto con los aldehídos puede reducirse al mínimo con un diseño adecuado de la planta y un procedimiento correcto de manipulación. En la medida de lo posible deben evitarse los derrames; en caso de que éstos se produzcan, debe disponerse de agua y dispositivos de drenaje. Para la manipulación de productos químicos clasificados como cancerígenos conocidos o sospechosos, deben adoptarse las precauciones habituales para cancerígenos, descritas en otro lugar de este capítulo. Muchos de estos productos químicos son irritantes oculares potentes y los trabajadores deben utilizar obligatoriamente una protección ocular y facial aprobada frente a productos químicos. Las personas encargadas de las labores de mantenimiento deben llevar también protectores faciales de plástico. Cuando las condiciones así lo exijan, debe proporcionarse al personal prendas protectoras adecuadas, como mandiles, guantes y calzado imper- meable. En la planta debe haber duchas de emergencia y aspersores para el lavado de los ojos. Los trabajadores deben recibir instrucción sobre el uso y el mantenimiento de todos los equipos protectores.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Usos DE LOS ALDEHIDOS Y CETALES: El glutaraldehído

El glutaraldehído es un importante agente esterilizante eficaz frente a todos los microorganismos, entre ellos virus y esporas. Se utiliza como desinfectante químico para la esterilización en frío de equipos e instrumentos en la industria sanitaria y como agente curtidor en la industria del cuero. También es un componente de líquidos de embalsamamiento y un fijador de tejidos. El p-dioxano es un disolvente en el desfibrado de la madera y humectante y dispersante en el procesado de tejidos, baños de colorantes, tinciones y composiciones para impresión. Se utiliza en productos de limpieza y detergentes, adhesivos, cosméticos, fumigantes, lacas, pinturas, barnices, y decapantes de pintura y barniz.
Los cetales se encuentran en la industria como disolventes, plastificantes y productos químicos intermedios. Son capaces de endurecer adhesivos naturales, como cola o caseína. El metilal se emplea en unguentos, perfumes, combustibles especiales, y como disolvente para adhesivos y recubrimientos. El dicloroetil formal se utiliza como disolvente y como producto químico intermedio en la fabricación de caucho sintético polisulfurado.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Usos DE LOS ALDEHIDOS Y CETALES: El butiraldehído y el isobutiraldehído

El butiraldehído se utiliza en síntesis orgánica, sobre todo para la fabricación de aceleradores de caucho, y como aroma sintético en alimentación. El isobutiraldehído es un producto químico intermedio para antioxidantes y aceleradores del caucho. Se emplea en la síntesis de aminoácidos y en la fabricación de perfumes, aromas, plastificantes y aditivos de la gasolina. El crotonaldehído se utiliza en la fabricación de n-butil alcohol y ácido crotónico y en la preparación de ensioactivos, pesticidas y productos quimioterapéuticos. Es un disolvente para el cloruro de polivinilo y se utiliza para controlar el peso molecular en la polimerización de cloruro de vinilo. El crotonaldehído se emplea en la preparación de aceleradores del caucho, en la purificación de aceites lubricantes, en el curtido del cuero, y como agente de advertencia en la detección de gases combustibles y roturas y fugas en tuberías.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Usos DE LOS ALDEHIDOS Y CETALES: El formaldehído

El formaldehído tiene numerosas aplicaciones relacionadas con sus propiedades disolventes y germicidas. Se utiliza en la producción de plásticos (p. ej. urea-formaldehído, fenolformaldehído, resinas de melamina-formaldehído). Se utiliza también en la industria fotográfica, en tinción, en las industrias de caucho, seda artificial y explosivos, en el curtido, en recuperación de metales preciosos y en depuración de aguas residuales. El formaldehído es un potente antiséptico, germicida, fungicida y conservante, utilizado para desinfectar objetos inanimados, mejorar la la resistencia de los colorantes en los tejidos y proteger y revestir látex de caucho. Es también un producto químico intermedio, un agente para embalsamamiento y un fijador de muestras histológicas. El. paraformaldehído es el polímero comercial más habitual obtenido a partir de formaldehído y consiste en una mezcla de productos con distintos grados de polimerización. Se utiliza en fungicidas, desinfectantes, bactericidas y en la fabricación de adhesivos.

jueves, 13 de septiembre de 2007

Usos DE LOS ALDEHIDOS Y CETALES: El metaldehído

El metaldehído se utiliza como combustible en cocinillas de gas portátiles y también en jardinería y viveros para la lucha contra los caracoles. El glicidaldehído se emplea como agente de entramado para el acabado de la lana, para el curtido al aceite y para el engrasado de cuero y suturas quirúrgicas. El propionaldehído se utiliza en la fabricación de polivinilo y otros plásticos y en la síntesis de productos químicos de caucho. También actúa como desinfectante y conservante. La acroleína se utiliza como material de partida para la fabricación de muchos compuestos orgánicos, entre ellos plásticos, perfumes, acrilatos, acabados textiles, fibras sintéticas y productos farmacéuticos. Se emplea también en mezclas de gases tóxicos bélicos y como combustible líquido, herbicida y biocida acuático, y fijador de tejidos en histología.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Usos DE LOS ALDEHIDOS Y CETALES: acetaldehído

El acetaldehído se utiliza principalmente para fabricar ácido acético, pero también en la fabricación de acetato de etilo, ácido peracético, derivados de la piridina, perfumes, colorantes, plásticos y caucho sintético. El acetaldehído se emplea en el plateado de espejos, en el endurecimiento de fibras de gelatina, como desnaturalizante de alcoholes y como aroma sintético.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Usos DE LOS ALDEHIDOS Y CETALES

Debido a su alta reactividad química, los aldehídos son importantes productos químicos intermedios para la fabricación de resinas, plastificantes, disolventes y tintes. Se utilizan en las industrias de tejidos, alimentos, caucho, plásticos, cuero, productos químicos y en asistencia sanitaria. Los aldehídos aromáticos se utilizan en la fabricación de perfumes y esencias.

sábado, 25 de agosto de 2007

Tablas de Alcoholes

martes, 21 de agosto de 2007

Alcoholes amílicos

Los alcoholes pentílicos se presentan en varias formas isoméricas, y de las ocho estructuras isoméricas posibles, tres de ellas tienen también formas ópticamente activas. De las formas estructurales, cuatro de ellas son alcoholes primarios— 1-pentanol (alcohol amílico), 2-metil-1-butanol, alcohol isopentílico (3-metil-1-bu- tanol, alcohol isoamílico) y alcohol neopentílico (2,2-dimetil-1- propanol); tres son alcoholes secundarios— 2-pentanol, 3-pen- tanol y 3-metil-2-butanol; y el último es un alcohol terciario—el alcohol terc-pentílico (2-metil-2-butanol).
El alcohol pentílico irrita las mucosas de los ojos, la nariz y la garganta cuando alcanza concentraciones de 100 ppm. Si bien se absorbe por vía digestiva, respiratoria y cutánea, la incidencia de enfermedades profesionales es muy baja. El producto crudo causa rápidamente irritación de las mucosas debido a la pre- sencia de materiales volátiles extraños. Los síntomas de enfer- medad generalizada son cefalea, mareo, náuseas, vómitos, diarrea, delirio y narcosis. El hecho de que el alcohol pentílico se utilice con frecuencia en estado impuro y mezclado con otros disolventes, hace imposible atribuir a este alcohol síntomas o hallazgos distintivos. La facilidad con la que se metabolizan los alcoholes decrece de los alcoholes primarios a los secundarios y terciarios. De los tres, los alcoholes terciarios son los que más se excretan sin sufrir cambios. Aunque la toxicidad varía según la configuración química, puede afirmarse, en términos generales, que una mezcla de alcoholes pentílicos es aproximadamente diez veces más tóxica que el alcohol etílico. Este hecho se refleja en los límites de exposición recomendados para los dos alco- holes—100 ppm y 1.000 ppm, respectivamente. El riesgo de incendio de los alcoholes amílicos no es particularmente elevado.

miércoles, 15 de agosto de 2007

Otros compuestos: El alcohol alílico

El alcohol alílico es un líquido inflamable e irritante. Causa irritación en contacto con la piel, y la absorción a través de la piel da lugar a un dolor profundo en la región donde se ha producido la absorción, además de lesiones sistémicas. Si el líquido penetra en los ojos, puede producir quemaduras graves. Los vapores no poseen propiedades narcóticas serias, pero ejercen un efecto irritante sobre las mucosas y el sistema respiratorio cuando se inhalan como contaminante atmosférico. Su presencia en una atmósfera industrial puede causar lagrimeo, dolor en los ojos y visión borrosa (necrosis de la córnea, hematuria y nefritis).

domingo, 12 de agosto de 2007

Otros compuestos: metilciclohexano

La exposición prolongada a los vapores de metilciclohexanol puede causar cefalea e irritación de los ojos y del tracto respiratorio superior. El contacto prolongado del líquido con la piel produce irritación, y el líquido se absorbe lentamente a través de la piel. Es ligeramente tóxico por ingestión y se excreta en la orina, conjugado con ácido glucurónico. Conlleva un peligro moderado de incendio.
La exposición a vapores altamente concentrados de una mezcla que contenía alcohol bencílico, benceno y ésteres como disolvente sólo produjo cefalea, vértigo, náuseas, diarrea y pérdida de peso, todos ellos pasajeros, sin que se haya producido ningún caso de enfermedad industrial relacionado con el alcohol bencílico. Esta sustancia produce una leve irritación de la piel y un leve lagrimeo. El líquido es inflamable y conlleva un peligro moderado de incendio.

jueves, 9 de agosto de 2007

Otros compuestos: ciclohexanol

La exposición prolongada a vapor de ciclohexanol puede producir cefalea e irritación de la conjuntiva, aunque no existen riesgos industriales graves. A una concentración de 100 ppm produce irritación de ojos, nariz y garganta. El contacto prolon- gado del líquido con la piel causa irritación, y el líquido se absorbe lentamente a través de la piel. Es ligeramente tóxico cuando se ingiere. El ciclohexanol se excreta en la orina, conjugado con ácido glucurónico. El líquido es inflamable y entraña un peligro moderado de incendio.