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domingo, 8 de febrero de 2009

Cloratos y percloratos: Riesgos para la salud.

Los cloratos son nocivos si se absorben por ingestión o por inhalación del polvo, pudiendo provocar dolor de garganta, tos, metahemoglobinemia con cianosis, mareo y desva- necimiento, y anemia. En caso de una absorción importante de

clorato sódico, se observa un aumento del contenido sérico de sodio.
Los percloratos pueden penetrar en el organismo por inhalación, en forma de polvo o por ingestión. Irritan la piel, los ojos y las mucosas. Producen anemia hemolítica con metahemoglobinemia, cuerpos de Heinz en los hematíes y lesiones hepáticas y renales.

sábado, 7 de febrero de 2009

Cloratos y percloratos: Riesgo de incendio y explosión.

Los cloratos son oxidantes potentes y sus principales riesgos son de incendio y explosión. A pesar de que no son explosivos en sí mismos, forman mezclas inflamables o explosivas con materia orgánica, azufre, sulfuros, metales en polvo y compuestos de amonio. La tela, el cuero, la madera y el papel son extremadamente inflamables cuando están impregnados con estos cloratos.
Los percloratos también son oxidantes muy fuertes. Las sales de metales pesados y ácido perclórico son explosivas.

martes, 13 de enero de 2009

Cloratos y percloratos

Los cloratos y percloratos son las sales del ácido clórico (HClO3) y perclórico (HClO4). Favorecen la combustión y sus principales riesgos se derivan de esta propiedad. Las sales potásicas y sódicas son las más comunes de este grupo y las más utilizadas en la industria.

lunes, 12 de enero de 2009

Amoniaco

El amoniaco está presente en pequeñas cantidades en el aire, el agua, la tierra y en especial, en la materia orgánica en descompo- sición. Es un producto del metabolismo humano, animal y vegetal normal. El esfuerzo muscular y la excitación del sistema nervioso produce un aumento de la formación de amoniaco, cuya acumulación en los tejidos puede producir intoxicación. La formación endógena de amoniaco también aumenta durante el curso de muchas enfermedades. A través de los procesos vitales es combinado y excretado por el organismo, sobre todo en forma de sulfato amónico y urea. El amoniaco tiene también una gran importancia en el metabolismo del nitrógeno en las plantas.
El amoniaco es ligeramente reactivo y oxidable, permitiendo fácilmente la sustitución (de los átomos de hidrógeno) y otras reacciones. Arde en presencia de aire o hidrógeno, formando nitrógeno. Un ejemplo de sustitución sería la formación de amidas de metales alcalinos o alcalinotérreos. En reacciones de adición, forma formas amoniacales (por ejemplo, CaCl2×8NH3, AgClNH3) y otros compuestos. Al disolverse en agua forma hidróxido amónico (NH4OH), que es una base débil que se disocia de la siguiente forma:


NH4OH ----> NH4+ + OH-

El radical NH + no existe en forma libre, ya que se descompone en amoniaco e hidrógeno cuando se intenta aislar.

La intoxicación por amoniaco puede tener lugar durante su
producción y también durante la producción de ácido nítrico, nitrato y sulfato amónicos, fertilizantes, urea y sosa, así como en refrigeración, fábricas de hielo, talleres de estampación de algodón, tintado de fibras, galvanoplastia, síntesis orgánicas, termotratamiento de metales (nitruración), laboratorios químicos
y muchos otros procesos. El amoniaco se produce y emite también durante el procesado del guano, en la purificación de residuos, en las refinerías de azúcar y en las tenerías. También se encuentra en el acetileno no purificado.
La intoxicación industrial es generalmente aguda, si bien, aunque menos común, también puede producirse de una forma crónica. Los efectos irritantes del amoniaco afectan especial- mente a las vías respiratorias altas y, cuando se encuentra en concentraciones elevadas, afecta al sistema nervioso central, produciendo espasmos. La irritación del tracto respiratorio superior se produce con concentraciones superiores a 100 mg/m3, y la concentración máxima tolerable en 1 hora oscila entre 210 y 350 mg/m3. Las salpicaduras de agua amoniacal en los ojos son especialmente peligrosas. La rápida penetración del amoniaco en el tejido ocular puede ocasionar perforación de la córnea e incluso la destrucción del globo ocular. En cada sección de una fábrica de amoniaco existen riesgos específicos. En las secciones donde el gas se produce, se convierte (oxidación de CO a CO2), se comprime y se purifica, el problema principal es la emisión de monóxido de carbono y de sulfuro de hidrógeno. Durante la síntesis pueden desprenderse cantidades considerables de amoniaco. Las emisiones a la atmósfera pueden alcanzar límites explosivos.

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sábado, 10 de enero de 2009

Alcalis: Sulfito cálcico.

No se ha descrito ningún caso de intoxicación profesional por sulfito cálcico. La ingestión accidental de unos pocos gramos puede producir vómitos repetidos, diarrea violenta, alteraciones circulatorias y metahemoglobinemia.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Alcalis: El nitrato cálcico

El nitrato cálcico ejerce una acción irritante y cauterizante sobre la piel y las mucosas. Es un potente agente oxidante y comporta un riesgo importante de incendio y explosión.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Alcalis: El cloruro cálcico

El cloruro cálcico tiene un poderoso efecto irritante sobre la piel y las mucosas. En los trabajadores encargados del envasado de cloruro cálcico seco, se han descrito casos de irritación acompañada de eritema y descamación de la piel del rostro, lagrimeo, alteraciones oculares, sensación de quemazón y dolor en las cavidades nasales, hemorragias nasales ocasionales y picor de garganta. También se han descrito casos de perforación del tabique nasal.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Alcalis: Carburo cálcico.

El carburo cálcico ejerce un fuerte efecto irritante debido a la formación de hidróxido cálcico por contacto con la humedad del aire o el sudor. El carburo seco, en contacto con la piel, produce dermatitis. En contacto con la piel húmeda y las mucosas, produce úlceras y cicatrices. Es especialmente peligroso para los ojos. Con frecuencia se ha observado un tipo peculiar de melanoderma con gran hiperpigmentación y numerosas telangiectasias. También son frecuentes las quemaduras producidas por el carburo cálcico caliente. Los tejidos se afectan hasta una profundidad de 1 a 5 mm; las quemaduras evolucionan muy lentamente, son difíciles de tratar y con frecuencia requieren la escisión del tejido. Los trabajadores afectados sólo pueden volveral trabajo cuando la superficie de piel quemada está completamente cicatrizada. Las personas expuestas al carburo cálcico sufren con frecuencia queilitis, caracterizada por sequedad, hinchazón e hiperemia de los labios, con intensa descamación y formación de profundas fisuras radiales. En las comisuras de los labios se pueden observar lesiones erosivas con una tendencia a la supuración. Los trabajadores con una larga historia profesional suelen presentar lesiones en las uñas, es decir, oniquia y paroniquia de origen profesional. También pueden observarse lesiones oculares con hiperemia pronunciada de los párpados y la conjuntiva, con frecuencia acompañadas de secreciones mucopurulentas. En los casos de exposición más intensa, la sensibilidad de la conjuntiva y la córnea está notablemente reducida. La queratitis y la queratoconjuntivitis aparecen inicialmente sin síntomas, pero posteriormente degeneran en opacidades de la córnea.
En la producción del carburo cálcico, las impurezas pueden representar un riesgo adicional. El carburo cálcico contaminado con fosfato o arsenato cálcico, al humedecerse, desprende fosfina o hidruro de arsénico, que son sumamente tóxicos. El propio carburo cálcico, al exponerse al aire húmedo, libera acetileno, que es un compuesto moderadamente narcótico y asfixiante que comporta un considerable riesgo de incendio y explosión.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Alcalis: Calcio y sus compuestos.

El calcio es un constituyente esencial bien conocido del cuerpo humano y su metabolismo, solo o asociado con el fósforo, ha sido ampliamente estudiado, en especial como constituyente del sistema óseo y de las membranas celulares. Diversas condiciones pueden producir la pérdida de calcio, como la inmovilización, los trastornos digestivos, el descenso de la temperatura, la ingravidez en los vuelos espaciales, etc. La absor- ción del calcio presente en el ambiente de trabajo por inhalación de polvo de sus compuestos no aumenta significativamente el calcio que se ingiere con los vegetales y otros alimentos (normal- mente más de 0,5 g). Por otra parte, el calcio metálico posee propiedades alcalinas y reacciona con la humedad, produciendo quemaduras oculares y cutáneas. Expuesto al aire entraña un cierto riesgo de explosión.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Alcalis: Carbonatos y bicarbonatos

Los carbonatos más importantes son: el carbonato cálcico (CaCO3), la magnesita (MgCO3), el carbonato sódico (NaCO3), el bicarbonato sódico (NaHCO3) y la potasa (K2CO3). Los carbonatos normales (que contienen el anión CO3) y los carbonatos ácidos o bicarbonatos (que contienen el aniónHCO3) son los compuestos más importantes. Todos los bicarbo- natos son solubles en agua; de los carbonatos normales, sólo son solubles las sales de alcalimetales. Los carbonatos anhidros se descomponen cuando se calientan, antes de alcanzar el punto de fusión. Las soluciones de carbonatos producen reacciones alcalinas debido a la considerable hidrólisis que tiene lugar. Los bicarbonatos, al calentarse, se convierten en carbonatos normales:



Los carbonatos normales se descomponen cuando entran en contacto con ácidos fuertes (H2SO4, HCl), liberando CO2.
Los carbonatos de sodio se presentan en las siguientes formas: sosa-carbonato sódico anhidro (Na2CO3); sosa cristalizada-bicar- bonato sódico (NaHCO3) y carbonato sódico decahidrato (Na2CO3×10 H2O).
Los carbonatos alcalinos pueden causar una intensa irritación de la piel, la conjuntiva y las vías respiratorias altas durante el curso de diferentes procesos industriales (manipulación y almacenamiento o procesado). Los trabajadores que cargan y descargan sacos que contienen carbonatos pueden presentar en brazos y piernas zonas de piel necróticas del tamaño de una cereza. En ocasiones, después de desprenderse las costras marrones-ne- gruzcas, se aprecian lesiones ulcerosas profundas. El contacto prolongado con soluciones de sosa puede causar eczema, derma- titis y ulceraciones.

martes, 28 de octubre de 2008

Alcalis: Hidróxido potásico e hidróxido sódico.

Estos compuestos son muy peligrosos para los ojos, tanto en forma líquida como sólida. Como álcalis fuertes que son, destruyen los tejidos y producen graves quemaduras de tipo químico. La inhalación de polvos o nieblas de estos productos puede provocar graves lesiones a lo largo de todo el aparato respiratorio y la ingestión produce graves lesiones digestivas. Aunque no son inflamables ni combustibles, producen una gran cantidad de calor cuando el producto sólido se pone en contacto con agua. Por este motivo, siempre que se quiera hacer una solución tendrá que utilizarse agua fría, puesto que la solución puede hervir y salpicar el líquido corrosivo en una amplia zona.

domingo, 26 de octubre de 2008

Alcalis: Riesgos para la salud

En general, los álcalis, ya sea en estado sólido o en soluciones concentradas, son más destructivos para los tejidos que la mayoría de los ácidos. Los polvos, nieblas o rocíos de cáusticos pueden producir irritación de los ojos y del aparato respiratorio, así como lesiones del tabique nasal. Los álcalis fuertes se combinan con los tejidos para formar albuminatos y con las grasas naturales para formar jabones. Gelatinizan los tejidos formando compuestos solubles que pueden producir destrucciones profundas y dolorosas. Los hidróxidos potásico y sódico son los dos productos más activos de este grupo. Incluso las soluciones diluidas de álcalis fuertes tienden a ablandar la epidermis y a emulsificar o disolver la grasa cutánea. Las exposiciones iniciales a atmósferas ligeramente contaminadas con álcalis pueden ser irritantes, pero esta irritación pronto deja de percibirse. Con frecuencia, las personas que trabajan en este tipo de atmósferas no muestran ninguna alteración, mientras que cuando se trata de individuos no habituados, la misma exposición puede producir tos, dolor de garganta e irritación nasal. El riesgo principal asociado con estos productos es la contaminación ocular por salpicaduras de soluciones o partículas.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Alcalis

Los álcalis son sustancias cáusticas que, disueltas en agua, forman soluciones con un pH bastante superior a 7. Entre estos productos tenemos: amoniaco, hidróxido amónico, hidróxido y óxido cálcicos, potasio, hidróxido y carbonato potásicos, sodio, carbonato, hidróxido, peróxido y silicatos sódicos y fosfato trisódico.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Alcalis: El carbonato potásico

El carbonato potásico se utiliza ampliamente en los fertilizantes de potasa, en la industria textil para la tinción de la lana, y en las industrias de vidrio, jabón y productos farmacéuticos.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Alcalis: El bicarbonato sódico

El bicarbonato sódico se utiliza en confitería, en la industria farmacéutica, del cuero y del caucho, en la fabricación de bebidas no alcohólicas y en la fabricación de extintores de incen- dios y aguas minerales.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Alcalis: El carbonato sódico

El carbonato sódico se usa ampliamente en la fabricación de vidrio,sosa cáustica, bicarbonato sódico, aluminio, detergentes, sales y pinturas, así como para la desulfuración del hierro y el refino del petróleo.

viernes, 8 de agosto de 2008

Alcalis: El carbonato cálcico

El carbonato cálcico se utiliza principalmente como pigmento y en las industrias de pinturas, caucho, plásticos, papel, cosméticos, cerillas y lápices. También se emplea en la fabricación de cemento Portland, alimentos, barnices, cerámica, tintas e insecticidas.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Alcalis: Las sales del ácido carbónico (H2CO3) o carbonatos

Las sales del ácido carbónico (H2CO3) o carbonatos se encuentran ampliamente distribuidas en la naturaleza en forma de minerales. Se utilizan en la construcción de edificios, en la fabricación de vidrio, en las industrias cerámica y química, así como en agricultura. El bicarbonato amónico se utiliza en la fabricación de plásticos, cerámica y colorantes, en la industria textil, como agente de espumado para la goma-espuma, como levadura en panadería, como fertilizante y como agente extintor de incendios.

viernes, 25 de julio de 2008

Alcalis: El hidróxido sódico

El hidróxido sódico se utiliza en la producción de rayón, algodón mercerizado, jabón, papel, explosivos y tintes, en la industria química, en la limpieza de metales, en la extracción electrolítica del zinc, en el estañado, en el lavado y en el blanqueado. El fosfato trisódico se emplea en la fabricación de reveladores fotográficos y detergentes, en la industria del papel, para el clarificado del azúcar, para eliminar las incrustaciones de las calderas, como ablandador del agua, en lavandería y para el curtido de pieles. Es también un agente para el tratamiento de aguas y un emulsificante en el proceso de fabricación de quesos. El fosfato disódico se utiliza en fertilizantes, productos farmacéuticos, cerámica y deter- gentes. En la industria textil, se utiliza en el engrosado de la seda y en el teñido y estampado de tejidos. También se emplea en el tratamiento ignífugo de la madera y el papel, como aditivo alimentario y como agente de curtido. El hipoclorito sódico es un blanqueador utilizado en los hogares, en las lavanderías y en las industrias papelera y textil. Se emplea como desinfectante para vidrio, cerámica y agua, y en las piscinas. El cloruro sódico se emplea en metalistería, en el curado del cuero, como anticongelante en las carreteras y como conservante alimentario. También se emplea en fotografía, en cerámica, en la industria química, en la fabricación de jabón y en los reactores nucleares.