Las lesiones cutáneas arsenicales varían ligeramente dependiendo del tipo de exposición. Aparecen síntomas eczematoides de gravedad variable. En la exposición profesional al arsénico en suspensión aérea, pueden surgir lesiones cutáneas por irritación local. Se han descrito dos tipos de trastornos dermatológicos:
1. uno de tipo eczematoso, con eritema (enrojecimiento), tume- facción y aparición de pápulas o vesículas;
2. otro de tipo folicular, con eritema y tumefacción o pústulas foliculares.
La dermatitis se localiza principalmente en las áreas más expuestas, como la cara, la nuca, los antebrazos, las muñecas y las manos. Sin embargo, también puede aparecer en el escroto, la cara interna de los muslos, la parte superior del tórax, la parte inferior de las piernas y alrededor de los tobillos. Ni la hiperpig- mentación ni la queratosis son rasgos sobresalientes de este tipo de lesiones arsenicales. Mediante pruebas cutáneas se ha demos- trado que la dermatitis se debe al arsénico y no a las impurezas presentes en el trióxido de arsénico crudo. Según la concentra- ción y la duración de la exposición, este tipo de reacción inicial puede ir seguido de lesiones dérmicas crónicas, que pueden aparecer después de muchos años de exposición profesional o ambiental. Los signos visibles son hiperqueratosis, verrugas y melanosis. La melanosis aparece con mayor frecuencia en los párpados, alrededor de las sienes, en el cuello, las areolas de los pezones y los pliegues axilares. En los casos graves, se observa arsenomelanosis en el abdomen, tórax, espalda y escroto, junto con hiperqueratosis y verrugas. En la intoxicación crónica por arsénico aparece también despigmentación (es decir, leuco- dermia), especialmente en las zonas pigmentadas, conocida habitualmente como pigmentación “en gota de lluvia”. Estas lesiones cutáneas crónicas, especialmente las hiperqueratosis, pueden transformarse en lesiones precancerosas y cancerosas. En la intoxicación crónica por arsénico también aparecen las líneas de Mees (estrías transversales) en las uñas. Debe señalarse que las lesiones cutáneas crónicas pueden aparecer mucho tiempo después de suspenderse la exposición, cuando las concentraciones de arsénico en la piel han vuelto a la normalidad.
La lesión mucosa más clásica de la exposición crónica al arsé- nico es la perforación del tabique nasal tras la inhalación. Esta lesión es resultado de la irritación de la mucosa nasal y se extiende también a la laringe, tráquea y bronquios. Tanto en la exposición por inhalación como en la intoxicación por ingestión reiterada, la dermatitis de la cara y los párpados se extiende, en ocasiones, dando lugar a una queratoconjuntivitis.
domingo, 7 de abril de 2013
sábado, 6 de abril de 2013
En la sílice amorfa
En la sílice amorfa, las moléculas diferentes guardan entre sí una relación espacial distinta; como resultado no existe un patrón regular definido entre moléculas algo separadas. Esta ausencia de orden prolongado es característica de los materiales amorfos. La sílice criptocristalina es un tipo intermedio entre la cristalina y la amorfa, ya que consta de cristales menudos o cristalitos dispuestos sin una orientación regular entre sí.
viernes, 5 de abril de 2013
En la sílice cristalina
En la sílice cristalina, los átomos de silicio y oxígeno están dispuestos de forma regular y determinada en todo el cristal. Las caras características del cristal son la expresión externa de la disposición regular de los átomos. Las formas cristalinas de sílice libre son cuarzo, cristobalita y tridimita. El cuarzo cristaliza en el sistema hexagonal, la cristobalita en el cúbico o tetragonal y la tridimita en el ortorrómbico. El cuarzo es incoloro y transpa- rente en estado puro; los colores que presenta de forma natural son debidos a la contaminación.
jueves, 4 de abril de 2013
Sílice libre y combinada
La sílice libre es la que no está combi- nada con ningún otro elemento ni compuesto. El cuarzo es un ejemplo de sílice libre. El término sílice combinada procede del análisis químico de rocas, arcillas y suelos naturales. Los constituyentes inorgánicos son casi siempre óxidos unidos química- mente, por lo común incluyen dióxido de silicio. La sílice así combinada con uno o más óxidos se conoce como sílice combi- nada. Por ejemplo, la sílice de la mica se presenta en estado combinado.
miércoles, 3 de abril de 2013
Sílice Presentación y usos.
La sílice se presenta en estado natural en formas cristalinas (cuarzo, cristobalita y tridimita), criptocrista- linas (por ejemplo, la calcedonia) y amorfas (por ejemplo, el ópalo), dependiendo la densidad relativa y el punto de fusión de la forma cristalina.
La sílice cristalina es el mineral más extendido, encontrándose en la mayoría de las rocas. La forma más corriente de sílice es la arena de las playas de todo el mundo. La roca sedimentaria arenisca consta de granos de cuarzo cementados con arcillas.
La sílice es un componente del vidrio común y de la mayor parte de los ladrillos refractarios. También se utiliza amplia- mente en la industria de la cerámica. Las rocas que contienen sílice constituyen un material habitual en construcción.
La sílice cristalina es el mineral más extendido, encontrándose en la mayoría de las rocas. La forma más corriente de sílice es la arena de las playas de todo el mundo. La roca sedimentaria arenisca consta de granos de cuarzo cementados con arcillas.
La sílice es un componente del vidrio común y de la mayor parte de los ladrillos refractarios. También se utiliza amplia- mente en la industria de la cerámica. Las rocas que contienen sílice constituyen un material habitual en construcción.
martes, 2 de abril de 2013
Pizarra Presentación y usos.
. La pizarra es una roca arcillosa o esquisto-arci- llosa sedimentaria y muy compacta, que se divide en láminas con facilidad, de color gris plomo, rojizo o verdosos. Los princi- pales depósitos se encuentran en Francia (Ardenas), Bélgica, Reino Unido (Gales, Connwall), Estados Unidos (Pennsylvania, Maryland) e Italia (Liguria). Junto a una gran cantidad de carbo- nato cálcico, contiene también silicatos (mica, clorita, hidrosili- catos), óxidos de hierro y sílice libre, amorfa o cristalina (cuarzo). El contenido de cuarzo de las pizarras duras es de aproximada- mente un 15 %, y el de las pizarras blandas inferior al 10 %. En las canteras de Gales del Norte, el polvo de pizarra respirable contiene entre el 13 y el 32 % de cuarzo respirable.
Las hojas de pizarra se utilizan para tejados, escaleras, cubiertas de puertas, ventanas y porches; solado, chimeneas, mesas de billar, paneles de conmutadores eléctricos y pizarras de escuelas. La pizarra en polvo se ha utilizado como tapaporos o pigmentos en pinturas inoxidables o aislantes, en mástiques y en pinturas y productos bituminosos para superficies de carreteras. Riesgos para la salud. La enfermedad de los trabajadores de la pizarra ha sido objeto de atención desde principios del siglo XIX, habiéndose descrito casos de “tisis del minero” sin intervención del bacilo tuberculoso. Se ha encontrado neumoconiosis en un tercio de los trabajadores estudiados en la industria de la pizarra en Gales del Norte, y en un 54 % de los fabricantes de lápices de pizarra en la India. La neumoconiosis de los trabajadores de la pizarra puede tener características de silicosis debido al elevado contenido de cuarzo de algunas pizarras. Frecuentemente se observan bronquitis y enfisema crónicos, sobre todo en los trabajadores dedicados a la extracción.
La sustitución del pico manual por el equipo mecánico de baja velocidad reduce considerablemente la generación de polvo en las canteras de pizarra, y el uso de sistemas de ventilación por extracción local permite mantener las concentraciones de polvo transportado por el aire dentro de límites aceptables para una exposición de ocho horas. La ventilación de las minas subterrá- neas, el drenaje del agua del suelo en los pozos, la iluminación y la organización del trabajo están mejorando las condiciones generales de higiene y de trabajo.
El aserrado circular debe realizarse bajo chorros de agua, mientras que el desbastado no suele generar polvo siempre que los recortes no se dejen caer al suelo. Las láminas grandes se suelen pulimentar en húmedo; cuando se realiza el pulimentado en seco debe disponerse de una buena ventilación por extrac- ción, ya que el polvo de pizarra no es fácil de recoger, ni aun con aspiradores, al obstruirse con rapidez los filtros de las bolsas.
Los talleres deben limpiarse diariamente para evitar la acumulación de depósitos de polvo; en algunos casos será prefe- rible evitar que el polvo depositado en los pasillos sea llevado por el aire cubriéndolo con serrín, mejor que humedeciéndolo.
Las hojas de pizarra se utilizan para tejados, escaleras, cubiertas de puertas, ventanas y porches; solado, chimeneas, mesas de billar, paneles de conmutadores eléctricos y pizarras de escuelas. La pizarra en polvo se ha utilizado como tapaporos o pigmentos en pinturas inoxidables o aislantes, en mástiques y en pinturas y productos bituminosos para superficies de carreteras. Riesgos para la salud. La enfermedad de los trabajadores de la pizarra ha sido objeto de atención desde principios del siglo XIX, habiéndose descrito casos de “tisis del minero” sin intervención del bacilo tuberculoso. Se ha encontrado neumoconiosis en un tercio de los trabajadores estudiados en la industria de la pizarra en Gales del Norte, y en un 54 % de los fabricantes de lápices de pizarra en la India. La neumoconiosis de los trabajadores de la pizarra puede tener características de silicosis debido al elevado contenido de cuarzo de algunas pizarras. Frecuentemente se observan bronquitis y enfisema crónicos, sobre todo en los trabajadores dedicados a la extracción.
La sustitución del pico manual por el equipo mecánico de baja velocidad reduce considerablemente la generación de polvo en las canteras de pizarra, y el uso de sistemas de ventilación por extracción local permite mantener las concentraciones de polvo transportado por el aire dentro de límites aceptables para una exposición de ocho horas. La ventilación de las minas subterrá- neas, el drenaje del agua del suelo en los pozos, la iluminación y la organización del trabajo están mejorando las condiciones generales de higiene y de trabajo.
El aserrado circular debe realizarse bajo chorros de agua, mientras que el desbastado no suele generar polvo siempre que los recortes no se dejen caer al suelo. Las láminas grandes se suelen pulimentar en húmedo; cuando se realiza el pulimentado en seco debe disponerse de una buena ventilación por extrac- ción, ya que el polvo de pizarra no es fácil de recoger, ni aun con aspiradores, al obstruirse con rapidez los filtros de las bolsas.
Los talleres deben limpiarse diariamente para evitar la acumulación de depósitos de polvo; en algunos casos será prefe- rible evitar que el polvo depositado en los pasillos sea llevado por el aire cubriéndolo con serrín, mejor que humedeciéndolo.
lunes, 1 de abril de 2013
Elliott H. Berger
Auditory Research Department
E-A-R/Aearo Company
7911 Zionsville Road
Indianapolis, Indiana 46268-1657, Estados
Unidos
Tel: 1 (317) 692-3031
Fax: 1 (317) 692-3116
E-mail: eberger@compuserve.com
Puesto(s) actual(es): Senior Scientist
Estudios: BS, 1974, Rensselaer Polytechnic Institute; MS, 1976, North Carolina State University
Areas de interés: Diseño de protección auditiva,
desarrollo y rendimiento;
desarrollo de normas, reglas y programas en protección y conservación de la audi- ción; efectos del ruido sobre la audición y la comunicación
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