lunes, 14 de mayo de 2012
El éter bis-(clorometilíco) (BCME)
El éter bis-(clorometilíco) (BCME) es un conocido carcinógeno humano (perteneciente al Grupo 1 de la clasificación de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC)). También es una sustancia extremadamente irritante. Los efectos carcinógenos del BCME se han demostrado en traba- jadores expuestos a la sustancia durante un período de tiempo relativamente corto. Es probable que este reducido período de latencia se deba a la gran potencia del agente.
domingo, 13 de mayo de 2012
Eteres halogenados
Al contrario que los éteres no halogenados, los éteres halogenados suponen un grave riesgo industrial. Comparten la propiedad química de ser agentes alquilantes; es decir, pueden inducir la formación de enlaces químicos de grupos alquilos como grupos etílicos y metílicos con segmentos radicales de elec- trones (p. ej., -NH2 en material genético y hemoglobina). Se cree que esta alquilación está estrechamente relacionada con el cáncer y se trata con más detalle en otros artículos de la Enciclopedia.
sábado, 12 de mayo de 2012
Riesgos Riesgos
Los éteres de bajo peso molecular (metílico, dietílico, isopropílico, vinílico y vinilisopropílico) son altamente inflamables, con puntos de ignición por debajo de las temperaturas ambientales normales. En consecuencia, exigen la adopción de medidas para evitar la liberación de vapores en áreas donde puedan existir fuentes de ignición. Entre otras medidas de control, deben eliminarse todas las fuentes de ignición en las zonas donde puedan acumularse concentraciones apreciables de vapores de éter durante las operaciones normales, como el secado de hornos, o cuando pueda producirse la liberación accidental del éter, ya sea en forma líquida o gaseosa.
Al almacenarlos durante períodos prolongados en presencia de aire o bajo la acción de la luz solar, los éteres pueden formar peróxidos, con el consiguiente peligro de explosión. En los laboratorios, los recipientes de vidrio ámbar confieren protección, excepto frente a la radiación ultravioleta o la luz solar directa. Los inhibidores del tipo de la malla de cobre o la adición de una pequeña cantidad de un agente reductor no siempre son eficaces. Si no se necesita un éter seco, puede añadirse agua hasta un 10 % del volumen de éter. La agitación con sulfato ferroso al 5 % elimina los peróxidos. La característica toxicológica principal de los éteres no sustituidos es su efecto narcótico, pudiendo provocar pérdida de consciencia cuando la exposición es considerable y, como buenos disolventes de grasas que son, provocan dermatitis por contacto repetido o prolongado con la piel. La exposición a concentraciones excesivas puede evitarse recurriendo al confinamiento y a la ventilación. Las cremas protectoras y los guantes impermeables ayudan a evitar la irritación cutánea. En caso de pérdida de consciencia, debe retirarse a la persona afectada del
lugar contaminado y proporcionarle respiración artificial y oxígeno.
El principal efecto fisiológico de los éteres no halogenados que aparecen en las tablas adjuntas es la anestesia. Las exposiciones repetidas a concentraciones superiores a 400 ppm de éter etílico producen irritación nasal, inapetencia, cefalea, mareo y excitación, seguidos de somnolencia. El contacto repetido con la piel puede secarla y agrietarla. Se han descrito algunos casos de trastornos mentales como consecuencia de exposiciones prolongadas.
Al almacenarlos durante períodos prolongados en presencia de aire o bajo la acción de la luz solar, los éteres pueden formar peróxidos, con el consiguiente peligro de explosión. En los laboratorios, los recipientes de vidrio ámbar confieren protección, excepto frente a la radiación ultravioleta o la luz solar directa. Los inhibidores del tipo de la malla de cobre o la adición de una pequeña cantidad de un agente reductor no siempre son eficaces. Si no se necesita un éter seco, puede añadirse agua hasta un 10 % del volumen de éter. La agitación con sulfato ferroso al 5 % elimina los peróxidos. La característica toxicológica principal de los éteres no sustituidos es su efecto narcótico, pudiendo provocar pérdida de consciencia cuando la exposición es considerable y, como buenos disolventes de grasas que son, provocan dermatitis por contacto repetido o prolongado con la piel. La exposición a concentraciones excesivas puede evitarse recurriendo al confinamiento y a la ventilación. Las cremas protectoras y los guantes impermeables ayudan a evitar la irritación cutánea. En caso de pérdida de consciencia, debe retirarse a la persona afectada del
lugar contaminado y proporcionarle respiración artificial y oxígeno.
El principal efecto fisiológico de los éteres no halogenados que aparecen en las tablas adjuntas es la anestesia. Las exposiciones repetidas a concentraciones superiores a 400 ppm de éter etílico producen irritación nasal, inapetencia, cefalea, mareo y excitación, seguidos de somnolencia. El contacto repetido con la piel puede secarla y agrietarla. Se han descrito algunos casos de trastornos mentales como consecuencia de exposiciones prolongadas.
viernes, 11 de mayo de 2012
Uso Algunos clorofenoles
Algunos clorofenoles se utilizan como productos químicos intermedios y conservantes en las industrias de pinturas, tejidos, cosmética y cuero. El 2-clorofenol y el 2,4-diclorofenol se utilizan en síntesis orgánicas.
jueves, 10 de mayo de 2012
Uso El pentaclorofenol
El pentaclorofenol es igualmente importante para controlar las termitas en madera y tableros aislantes, la carcoma de polvo de salvadera y otros insectos que se alimentan de la madera, así como el fango y las algas. Se emplea en la producción de herbicidas y como agente para inhibir la fermentación de diversos materiales.
miércoles, 9 de mayo de 2012
Uso El pentaclorofenol
El pentaclorofenol se utiliza en la construcción de barcos y edificios, para el control de mohos en las prospecciones y explotaciones petrolíferas, y como agente antibacteriano en desinfectantes y productos de limpieza. Es también útil para el tratamiento de revestimientos de cables, correas de lona, redes, poleas y agua de las torres de refrigeración
martes, 8 de mayo de 2012
Uso . El pentaclorofenol
. El pentaclorofenol y su sal sódica se utilizan para proteger diversos productos industriales del ataque microbiológico. Entre ellos se encuentran la madera y otros productos celulósicos, almidones, adhesivos, proteínas, cuero, hilos y tejidos aprestados, soluciones fotográficas, aceites, pinturas, látex y caucho.
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