El nitrobenceno puede penetrar en el organismo por vía respira- toria o percutánea (por ejemplo, por el uso de zapatos teñidos de negro con un colorante que contenga nitrobenceno o por la contaminación de la ropa de los trabajadores encargados de la producción de nitrobenceno). El efecto tóxico más importante del nitrobenceno es su capacidad de producir metahemoglobinemia. Su aparición es insidiosa y la cianosis sólo se presenta cuando el nivel de metahemoglobina en la sangre alcanza un 15 % o más. En caso de metahemoglobinemia grave, el paciente sufre, en estadios más avanzados, hipotensión, cefalea, náuseas, vértigo, entumecimiento de las extremidades, una intensa debi- lidad general grave y trastornos corticales. El nitrobenceno también es tóxico para el sistema nervioso central y, en algunos casos, produce excitación y temblores, seguidos de depresión grave, inconsciencia y coma. El análisis de orina de las personas expuestas muestra la presencia de nitro y aminofenoles, cuyos niveles pueden ser paralelos a los de la metahemoglobinemia. La exposición reiterada puede derivar en insuficiencia hepática que progresa a atrofia amarilla, ictericia hemolítica, anemia en distintos grados y presencia de cuerpos de Heinz en los hematíes. El nitrobenceno también provoca dermatitis por irritación primaria o sensibilización.
sábado, 14 de noviembre de 2009
viernes, 13 de noviembre de 2009
Riesgos: Dioxina
La dioxina —2,3,7,8-tetraclorodibenzo-p-dioxina (TCDD)— no se produce a escala comercial, si bien se encuentra como impu- reza en el 2,4,5-triclorofenol (TCP). Asimismo, pueden existir vestigios de esta sustancia en el herbicida 2,4,5-T y en el agente antibacteriano hexaclorofeno, que se obtiene a partir del triclorofenol.
La TCDD se forma, como subproducto, durante la síntesis de 2,4,5-triclorofenol a partir de 1,2,4,5-tetraclorobenceno en condiciones alcalinas por condensación de dos moléculas de triclorofenato sódico. Cuando se mantiene un control estricto de la temperatura y la presión a medida que avanza la reacción, el 2,4,5-triclorofenol crudo contiene entre 1 mg/kg y 5 mg/kg de TCDD (1-5 ppm). A temperaturas más altas (230 a 260 °C), la formación del producto aumenta.
La estructura química de la TCDD fue identificada en el año 1956 por Sandermann y sus colaboradores, quienes sintetizaron esta sustancia por primera vez. Un técnico de laboratorio que trabajaba en la síntesis fue hospitalizado con cloracné muy severo.
Existen 22 isómeros posibles de la tetraclorodibenzo-p-dioxina. La abreviatura TCDD se utiliza normalmente para referirse a la 2,3,7,8-tetraclorodibenzo-p-dioxina, sin excluir la existencia de los otros 21 tetraisómeros. La TCDD puede obtenerse para grados químico y toxicológico mediante la condensación catalítica de 2,4,5-triclorofenato potásico.
La TCDD es una sustancia sólida poco soluble en agua y en los disolventes comunes (0,2 ppb) y muy estable frente a la degradación térmica. En presencia de un donante de hidrógeno, se descompone rápidamente por la acción de la luz. Cuando se incorpora a la tierra o a las aguas, prácticamente no se altera.
La TCDD se forma, como subproducto, durante la síntesis de 2,4,5-triclorofenol a partir de 1,2,4,5-tetraclorobenceno en condiciones alcalinas por condensación de dos moléculas de triclorofenato sódico. Cuando se mantiene un control estricto de la temperatura y la presión a medida que avanza la reacción, el 2,4,5-triclorofenol crudo contiene entre 1 mg/kg y 5 mg/kg de TCDD (1-5 ppm). A temperaturas más altas (230 a 260 °C), la formación del producto aumenta.
La estructura química de la TCDD fue identificada en el año 1956 por Sandermann y sus colaboradores, quienes sintetizaron esta sustancia por primera vez. Un técnico de laboratorio que trabajaba en la síntesis fue hospitalizado con cloracné muy severo.
Existen 22 isómeros posibles de la tetraclorodibenzo-p-dioxina. La abreviatura TCDD se utiliza normalmente para referirse a la 2,3,7,8-tetraclorodibenzo-p-dioxina, sin excluir la existencia de los otros 21 tetraisómeros. La TCDD puede obtenerse para grados químico y toxicológico mediante la condensación catalítica de 2,4,5-triclorofenato potásico.
La TCDD es una sustancia sólida poco soluble en agua y en los disolventes comunes (0,2 ppb) y muy estable frente a la degradación térmica. En presencia de un donante de hidrógeno, se descompone rápidamente por la acción de la luz. Cuando se incorpora a la tierra o a las aguas, prácticamente no se altera.
jueves, 12 de noviembre de 2009
Riesgos Los PBBs (bifenilos polibromados)
Los PBBs (bifenilos polibromados) son análogos químicos de los PCBs con bromo en lugar de cloro en los anillos bifenílicos. Al igual que en los PCBs, existen numerosos isómeros, aunque los PBBs comerciales son, en su mayoría, hexabromados y se han utilizado principalmente como retardadores de llama. Son lipofí- licos y se acumulan en el tejido adiposo. Se metabolizan muy despacio en el organismo, razón por la cual también se excretan lentamente. Sus efectos en la salud humana se conocen bien debido a un episodio ocurrido en Michigan en 1973 en el que se mezclaron inadvertidamente unos 900 kg de PBBs con pienso para el ganado, tras lo cual numerosas familias granjeras estuvieron expuestas a productos lácteos y cárnicos contaminados. Se observaron efectos tóxicos como acné, sequedad y oscurecimiento de la piel, náuseas, dolores de cabeza, visión borrosa, mareo, depresión, fatiga inusual, nerviosismo, somnolencia, debi- lidad, parestesia, pérdida del equilibrio, dolores en las articulaciones, en la espalda y en las extremidades inferiores, aumento de los niveles de las enzimas hepáticas SGPT y SGOT y disminución de la función inmunológica. Se ha detectado la presencia de PBBs en el plasma y el tejido adiposo de personas que trabajan en la producción de PBBs, así como en la leche materna, en la sangre del cordón umbilical, en el líquido biliar y en las heces de mujeres y lactantes expuestos a través de la dieta. La IARC ha clasificado los PBBs como posibles carcinógenos humanos (Grupo 2B).
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Riesgos El clorobenceno (II)
En las personas expuestas a PCBs por razones profesionales se ha detectado un amplio abanico de efectos nocivos para la salud, como alteraciones de la piel y las mucosas; inflamación de los párpados, quemaduras en los ojos y lagrimeo excesivo. También pueden aparecer sensación de quemazón y edema en la cara y las manos, erupciones eritematosas simples con prurito, eczema agudo de contacto (erupciones vesiculoeritematosas), cloracné(una forma de acné extremadamente rebelde), hiperpigmentación de la piel y las mucosas (conjuntiva, palpebral y gingival), decoloración de las uñas y engrosamiento de la piel. En muchos casos se produce irritación de las vías respiratorias altas y, en un porcentaje relativamente alto de los trabajadores expuestos en una fábrica de condensadores eléctricos, se detectó una disminución de la capacidad vital forzada, sin que se acompañara de alteraciones radiológicas.
Pueden también producirse síntomas digestivos tales como: dolor abdominal, anorexia, náuseas, vómitos e ictericia y, rara vez, coma y muerte del paciente. En estos últimos casos mortales, las autopsias han revelado la existencia de atrofia amarilla aguda del hígado.
Asimismo, se han encontrado en diferentes proporciones otros síntomas neurológicos como: cefaleas, mareos, depresión, nerviosismo, etc. y, en ocasiones, fatiga, pérdida de peso, disminución de la líbido, mialgias y altralgias.
La IARC ha asignado los PCBs al Grupo 2A (probables carcinógenos humanos). Tras el desastre ecológico ocurrido en Yusho, Japón, donde los PCBs contaminaron aceites comestibles, se observó un aumento de la tasa de tumores malignos. Los embarazos patológicos (toxemia, abortos, mortinatos, recién nacidos de bajo peso, etc.) se relacionaron con un aumento de los niveles séricos de PCBs en los enfermos de Yusho y en la población general.
Pueden también producirse síntomas digestivos tales como: dolor abdominal, anorexia, náuseas, vómitos e ictericia y, rara vez, coma y muerte del paciente. En estos últimos casos mortales, las autopsias han revelado la existencia de atrofia amarilla aguda del hígado.
Asimismo, se han encontrado en diferentes proporciones otros síntomas neurológicos como: cefaleas, mareos, depresión, nerviosismo, etc. y, en ocasiones, fatiga, pérdida de peso, disminución de la líbido, mialgias y altralgias.
La IARC ha asignado los PCBs al Grupo 2A (probables carcinógenos humanos). Tras el desastre ecológico ocurrido en Yusho, Japón, donde los PCBs contaminaron aceites comestibles, se observó un aumento de la tasa de tumores malignos. Los embarazos patológicos (toxemia, abortos, mortinatos, recién nacidos de bajo peso, etc.) se relacionaron con un aumento de los niveles séricos de PCBs en los enfermos de Yusho y en la población general.
martes, 10 de noviembre de 2009
El flúor y sus compuestos: Fuentes
La mayor parte del flúor y sus compuestos se obtienen directa o indirectamente a partir de fluoruro cálcico (espatoflúor) y fosfato mineral (fluorapatita) o productos químicos derivados de ellos. El fluoruro presente en el fosfato mineral limita la utilidad de este último y, por ello, se debe eliminar casi por completo en la preparación de fósforo elemental o fosfato cálcico para alimentos y parcialmente en la conversión de fluorapatita para fertilizantes. Estos fluoruros se recuperan en algunos casos como soluciones acuosas de ácidos o como sales cálcicas o sódicas del flúor libe- rado (probablemente una mezcla de fluoruro de hidrógeno y de tetrafluoruro de sílice) o se liberan a la atmósfera.
lunes, 9 de noviembre de 2009
Riesgos
La similitud que presentan estos elementos con respecto a sus propiedades químicas se evidencia en sus efectos fisiológicos. Los gases (flúor y cloro) y los vapores de bromo y yodo son irritantes del aparato respiratorio. La inhalación de concentraciones relativamente bajas de estos gases y vapores produce una sensación desagradable y picante que va seguida por sensación de ahogo, tos y sensación de opresión torácica. Las lesiones del tejido pulmonar asociadas a estos productos pueden determinar la aparición de un edema pulmonar, que puede ser mortal.
domingo, 8 de noviembre de 2009
Usos El bromuro de hidrógeno
El bromuro de hidrógeno y sus soluciones acuosas sirven para obtener bromuros orgánicos e inorgánicos y como agentes reductores y catalizadores. También se emplean en la alquilación de compuestos aromáticos. El bromuro potásico se utiliza para fabricar placas y papeles fotográficos. El gas fosgeno es necesario en grandes cantidades para numerosas síntesis industriales, como en la fabricación de colorantes. También se emplea en la fabricación de gases militares y productos farmacéuticos. Además, se encuentra en insecticidas y fumigantes.
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