viernes, 3 de mayo de 2013

Riesgos de los isocianatos

Los isocianatos irritan la piel y las mucosas, produciendo afec- ciones cutáneas que van desde una irritación localizada hasta un eczema más o menos extendido. Las afecciones oculares son menos frecuentes y, aunque los isocianatos suelen causar lagrimeo, rara vez producen conjuntivitis. Los problemas más comunes y graves son los que afectan al sistema respiratorio. La gran mayoría de los autores mencionan formas de rinitis o rinofaringitis y se han descrito también afecciones pulmonares, principalmente manifestaciones asmáticas que varían desde una ligera dificultad para respirar hasta ataques agudos de asma, en ocasiones acompañados de pérdida súbita de la consciencia. Las personas que desarrollan sensibilidad a este tipo de compuestos pueden reaccionar con síntomas graves de asma tras su exposición a concentraciones muy bajas de isocianatos (incluso inferiores a 0,02 ppm). Además, las personas sensibilizadas pueden reaccionar a estímulos medioambientales como el ejercicio y el aire frío. El asma por sensibilización está generalmente mediada por la IgE (sólo cuando se trata de sustancias de alto peso molecular, puesto que para las sustancias de bajo peso molecular no se conoce todavía bien el mecanismo). Por el contrario, el asma inducida por sustancias irritantes es típicamente secundaria a la inflamación de las vías respiratorias y a efectos tóxicos locales directos con hiperrespuestas inespecíficas, aunque todavía no se conoce bien el mecanismo que la desencadena. Las respuestas alérgicas se describen con más detalle en otros artículos de esta Enciclopedia.
Muchos isocianatos son volátiles y sus vapores pueden ser detectados por el olfato a una concentración de 0,1 ppm, si bien este nivel tan bajo es ya peligroso para algunas personas.

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