jueves, 13 de enero de 2011

COMPUESTOS HETEROCICLICOS

Los compuestos heterocíclicos se utilizan como productos químicos intermedios y disolventes en industrias farmacéuticas, químicas, textiles, petrolíferas, fotográficas y de tintes. Algunos de ellos sirven además como aceleradores de la vulcanización del caucho.

miércoles, 12 de enero de 2011

Riesgos El acetato de etilo

El acetato de etilo es un líquido inflamable y produce un vapor que forma mezclas explosivas con el aire a temperaturas normales. El acetato de etilo irrita la conjuntiva y las mucosas del tracto respiratorio. Los experimentos en animales demuestran que, a concentraciones muy elevadas, este éster tiene efectos narcóticos y letales. A concentraciones de entre 20.000 y 43.000 ppm puede producir edema pulmonar con hemorragia, síntomas de depresión del sistema nervioso central, anemia secundaria y alteraciones hepáticas. En personas expuestas a concentraciones más bajas se ha observado irritación de la nariz y la faringe, así como irritación de la conjuntiva con opacidad temporal de la córnea. Rara vez la exposición produce sensibilización de las mucosas y erupciones cutáneas.
El efecto irritante del acetato de etilo es menos intenso que el de los acetatos de propilo o de butilo. Estos dos isómeros del acetato de propilo son inflamables y sus vapores forman mezclas explosivas con el aire a temperaturas normales. A concentra- ciones de 200 ppm pueden causar irritación ocular y, a concen- traciones superiores, irritan también la nariz y la laringe Se han descrito casos de irritación de la conjuntiva, opresión torácica y tos en trabajadores expuestos por motivos profesionales a estos ésteres, pero sin efectos permanentes o sistémicos. El contacto reiterado del líquido con la piel puede ocasionar su desengrasado
y agrietamiento.

martes, 11 de enero de 2011

Riesgos Acetato de amilo.

Acetato de amilo. Todos los isómeros y grados del acetato de amilo son inflamables y sus vapores forman mezclas inflamables con el aire. A concentraciones altas (10.000 ppm durante 5 h) puede resultar letal para las cobayas. Los principales síntomas descritos en casos de exposición profesional son cefalea e irritación de las mucosas de la nariz y de la conjuntiva, así como vértigo, palpitaciones, trastornos gastrointestinales, anemia, lesiones cutáneas, dermatitis y lesiones hepáticas. El acetato de amilo también provoca el desengrasado de la piel y la exposición prolongada a esta sustancia puede causar dermatitis. El acetato de butilo es considerablemente más irritante que el acetato de etilo. Además, puede provocar cambios de conducta similares a los observados con el acetato de amilo.

lunes, 10 de enero de 2011

Riesgos El acetato de metilo

El acetato de metilo es inflamable y sus vapores forman mezclas explosivas con el aire a temperaturas normales. Estos vapores, a concentraciones elevadas, pueden causar irritación de los ojos y las mucosas, así como cefalea, sopor, mareo, quemaduras en los ojos, lagrimeo, palpitaciones, sensación de opresión torácica y disnea. Se han producido algunos casos de ceguera por contacto de esta sustancia con los ojos.

domingo, 9 de enero de 2011

OPERADOR DE CALDERA: Factores ergonómicos y sociales

– Estrés por calor;
– Cansancio general como resultado de la actividad física en un entorno ruido- so, caliente y húmedo.

sábado, 8 de enero de 2011

OPERADOR DE CALDERA: Riesgos biológicos

Desarrollo de hongos y crecimiento de bacterias en las salas de calderas debido a la elevada temperatura y humedad.

viernes, 7 de enero de 2011

OPERADOR DE CALDERA: Riesgos químicos

– Neumoconiosis debida a la exposición al polvo con contenido de vanadio y al amianto procedente del aislamiento, sobre todo en los trabajos de mantenimiento y reparación, así como al contacto con cenizas en suspensión respirables;
– Dermatosis debidas a la exposición a combustibles y a los inhibidores de la corrosión (diversos compuestos orgánicos o metalorgánicos) y otros aditivos del agua;
– Irritaciones oculares, del aparato respiratorio y de la piel como resultado de la exposición a la hidracina y sus derivados, utilizados como aditivos del agua de la caldera; una exposición grave puede provocar ceguera temporal;
– Irritación de las vías respiratorias superiores y tos como consecuencia de la inhalación de dioxido de azufre, en especial al quemar combustibles con un alto contenido de este metaloide;
– Exposición a sustancias químicas y compuestos aplicados al tratamiento del agua; en especial, inhibidores de la corrosión y eliminadores de oxígeno como la hidracina; sustancias químicas utilizadas en la regeneración de resinas de permutación de iones, tanto ácidos como bases; productos y disolventes de limpieza, desoxidación y desincrusta- ción; monóxido de carbono; dióxido de carbono; oxidos de nitrógeno; dióxido de azufre; polvos que contienen óxidos refractarios y óxido de vanadio.